4 de mayo, 1980: muere Josip Broz “Tito” en Yugoslavia

4 de mayo, 1980: muere Josip Broz “Tito” en Yugoslavia

Por Daniel Alberto Chiarenza

«Junto con renombrados dirigentes de los países independizados después de la Segunda Guerra Mundial, tales como Nehrú y Nasser fundó, en 1961, el Movimiento de Países No Alineados…»

Séptimo de doce hijos de una humilde familia campesina; su padre croata y su madre eslovena, Josip Broz nació el 7 de mayo de 1892 en la aldea Kumrovec de Croacia que, por entonces junto a otros pueblos yugoslavos, formaban parte del Imperio austrohúngaro.

Tito ingresó al servicio militar y al distinguirse notablemente, enseguida pasó a ser el sargento mayor más joven en la suboficialidad del Ejército austrohúngaro. En la Primera Guerra Mundial fue detenido por su vinculación con el partido socialista, descubriéndose su propaganda antimilitarista.

En 1915 fue gravemente herido, hecho prisionero en el frente de los Cárpatos y enviado a un campo de trabajos en los Montes Urales. Estudió la lengua y literatura rusa y las ideas que inspiraron al movimiento obrero de ese país.

Producida la revolución de febrero de 1917 fue apresado por la policía de Kerensky y deportado a Siberia. Escapó a Omsk y de allí a San Petersburgo, donde se unió a los guardias rojos y al partido bolchevique, participando con ellos en las manifestaciones de julio. Se abrazó a la Revolución soviética de Octubre y, luego en la posterior guerra civil rusa.

Regresó a los Balcanes en 1920, ingresó en el recién establecido Reino de Yugoslavia, donde se unió al clandestino partido comunista de Yugoslavia. En 1929 se empleó como obrero en Zagreb y se incorporó al movimiento sindical revolucionario. Nuevamente sufrió persecución y cárcel. Asumió la dirección de facto sobre el grupo revolucionario en 1937 con el nombre de Tito. Plasmó la organización del partido comunista siendo su secretario general en 1939 y más tarde su presidente, título que conservó hasta su muerte. De allí en más, la ideología política y las políticas llevadas adelante por él se las conoce como “titoísmo”.

Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1941, Yugoslavia es invadida por Alemania, Italia y Bulgaria, aliadas a grupos fascistas locales. La guerrilla armada, promovida y dirigida por Tito, contra la ocupación nazi se extendió a todo el país, con la organización de los partisanos que se transformarían en un verdadero ejército de liberación nacional del que él era comandante del Estado Mayor (1941-1945). Paso a paso los territorios liberados se fueron ampliando y se consolidó el Frente de Liberación Nacional.

En 1942 se formó el Consejo Antifascista de Liberación Popular de Yugoslavia, que se transformó en cuerpo legislativo supremo. Se designó un Comité Nacional que se erigió en Gobierno Popular. Tito creó así las zonas liberadas, un ejército, una organización política y el poder popular de gobierno. Casi al final de la guerra, los partisanos, con el apoyo de los aliados desde finales de 1943, tomaron el poder en Yugoslavia.

El Senador Salvador Allende saluda al Presidente de la República Federativa Socialista de Yugoslavia, Mariscal Josip Broz Tito durante su visita a Belgrado, 1966

El problema de la paz fue más complejo que el de la guerra. Terminada la guerra con la derrota de los nazi-fascistas, Tito enfrentó el problema de la reconstrucción de un país devastado (15% de los hombres murieron en el conflicto) y dividido. Esbozó entonces la idea de una Yugoslavia federada, republicana, revolucionaria y socialista. Así, Tito fue primer ministro entre 1944 y 1963. Ofició de presidente entre 1953 y 1980, con los aditamentos de presidente vitalicio a partir de 1974 y mariscal de Yugoslavia, el rango más alto del Ejército Popular Yugoslavo. En 1945, bajo su liderazgo, se transformó en un estado comunista. Luego, pasó a llamarse República Federativa Socialista de Yugoslavia.

En el marco internacional posguerra parecía que la política de Tito no era la apropiada, debido a que Yugoslavia estaba en la zona estratégica de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Tenía, además, una disputa pendiente con Italia por Trieste y en sus fronteras estallaba la guerra civil en Grecia.

A pesar de ser uno de los fundadores del Kominform, su partido se convirtió en el primer miembro de la organización (y él el único líder durante la vida de José Stalin) que se atrevió a desafiar la hegemonía soviética en el Bloque del Este. Broz, al dar muestras de no ir para atrás en esta emprendida política exterior autónoma, irritó a Stalin y le significó su expulsión -el 28 de junio de 1948- del Kominform, el organismo aglutinador de los partidos comunistas del mundo.

Las represalias lograron que el pueblo yugoslavo estrechara filas en torno al liderazgo de Tito. En 1953 -aprobada la nueva Constitución- es elegido primer presidente de la República. En su VI Congreso, en 1952, el partido se transformó en Liga de los Comunistas Yugoslavos y adoptó mecanismos de democratización de la vida interna. Se inició la reconstrucción, adoptando un sistema de autogestión obrera –también denominado socialismo autogestionario- en las empresas las que eran gestionadas por consejos obreros y todos los trabajadores tenían derecho a la democracia en el lugar de trabajo y a una participación equitativa en las ganancias, luego extendiéndose a todas las esferas de la vida social.

Josip Broz Tito junto a Fidel Castro. La Habana, VI Conferencia del Movimiento de Países No Alineados, 1979

El “Titoísmo” fue el peronismo de la Europa balcánica.
Internacionalmente, el presidente Tito defendió postulados pacifistas, la no intervención, la igualdad de los Estados y el derecho a la autonomía para el desarrollo. Junto con renombrados dirigentes de los países independizados después de la Segunda Guerra Mundial, tales como Nehrú y Nasser fundó, en 1961, el Movimiento de Países No Alineados que ese año celebró en Belgrado su 1ª Conferencia Cumbre.

En la VI Conferencia Cumbre realizada en La Habana en septiembre de 1979, el Movimiento, que agrupaba a un centenar de países del Tercer Mundo, le brindó un reconocimiento a Tito «por sus incansables esfuerzos para preservar y garantizar la unidad y la solidaridad de los países No Alineados y por sus contribuciones personales para el establecimiento de un orden mundial más equitativo, justo y pacífico».

Esta sería su última intervención en la política mundial. Después de varias semanas de convalecencia murió, aquella leyenda al que denominaban por su rango militar “Mariscal Tito”. Fue el 4 de mayo de 1980 en Liubliana a los ochenta y siete años.

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Un comentario en «4 de mayo, 1980: muere Josip Broz “Tito” en Yugoslavia»

  1. El futuro al que vamos, el futuro que nos espera si no despertamos y despabilamos, hará que veamos con envidia y añoranza los tiempos de Tito y cía.

    TE ESTAN PREPARANDO PARA VIVIR SIN TRABAJO.
    En este vídeo hablamos sobre el futuro que nos están preparando con la inteligencia artificial, la automatización y el control social. Analizamos el impacto del desempleo masivo, la posible implantación de la renta básica universal y la desaparición de la clase media. También abordamos la creación de una sociedad dividida entre élites tecnológicas y ciudadanos dependientes, el deterioro de la educación y la sanidad, y el papel del entretenimiento, las drogas y la manipulación mediática como herramientas de control.
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