Entre la lupa europea y la reescritura con IA: Google enfrenta un cúmulo de acusaciones por manipulación en sus búsquedas

Entre la lupa europea y la reescritura con IA: Google enfrenta un cúmulo de acusaciones por manipulación en sus búsquedas

Por Iñaki Alrui*

Google, que domina más del 90 % del mercado global de buscadores, enfrenta un escrutinio sin precedentes. El gigante tecnológico se ve obligado a defenderse en múltiples frentes ante acusaciones que cuestionan su supuesta neutralidad: desde la presunta modificación interna de las consultas de los usuarios para maximizar beneficios, hasta la reescritura automática de titulares de noticias mediante inteligencia artificial (IA) y una reciente investigación formal de la Comisión Europea.

Manipulación de búsquedas para maximizar beneficios

La primera alerta surgió en octubre de 2023, durante un juicio antimonopolio en Estados Unidos. Según documentos internos revelados por la revista Wired y recogidos por el portal ComputerHoy, la compañía emplearía una práctica sistemática: alterar las consultas originales de los usuarios para redirigirlos hacia resultados más lucrativos.

Una diapositiva filtrada detalla que el algoritmo utiliza una «coincidencia semántica» para transformar búsquedas genéricas como «ropa para niños» en términos específicos como «ropa infantil marca NIKOLAI». Esta alteración, que ocurriría «miles de millones de veces al día», no persigue mejorar la precisión de los resultados, sino incrementar los clics en anuncios de pago. Para justificar esta práctica, la empresa aludiría a un implícito «contrato con los usuarios», un argumento hoy muy cuestionado que, según los denunciantes, degrada la calidad de la información y encarece los costes para los anunciantes en beneficio del flujo de ingresos de Alphabet.



Reescritura de titulares y el auge de «expertos» anónimos

La controversia se ha extendido al ámbito informativo. Un reportaje del medio Que.es destapó que el buscador está probando la reescritura de titulares de noticias mediante IA, tanto en sus resultados orgánicos como en Google Discover, y sin el consentimiento de los medios.

El caso más sonado es el del portal The Verge. Su titular original, «He usado una herramienta de IA para hacer trampa en todo y no me ayudó a hacer trampa en nada», fue mutilado por el algoritmo hasta quedar como «Herramienta de IA para hacer trampa en todo». De este modo, se eliminó el tono escéptico del texto para presentarlo como una promesa de eficacia. Aunque Google justificó esta medida como un mero «experimento» de adaptación, el editor Sean Hollister lo comparó con «que una librería arrancara las portadas de los libros en exhibición y les cambiara los títulos». Ante esta situación, Vox Media, empresa matriz de The Verge, ya ha presentado una demanda por monopolio ilegal.

A esta práctica se suma el despliegue del «Modo IA», un chatbot que antepone sus respuestas a los enlaces tradicionales. En sus respuestas, el sistema incluye «consejos de expertos» que, en realidad, son fragmentos extraídos de foros, redes sociales o conversaciones de usuarios anónimos. Al no transparentar cómo verifica la acreditación de estas fuentes, Google corre el riesgo de elevar opiniones sin contrastar al rango de información autorizada.

Bruselas abre una investigación formal

Ante este panorama, la Comisión Europea ha tomado cartas en el asunto. Como informó elDiario.es (13 de noviembre de 2025), Bruselas ha iniciado una investigación formal para determinar si el buscador vulnera la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés) al manipular los resultados de búsqueda de los medios de comunicación.

El foco de la investigación recae sobre la llamada «política de abuso de reputación de sitio», la cual, según los reguladores, estaría degradando de forma injustificada a ciertos medios en el buscador. La vicepresidenta primera de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva ha expresado su preocupación al afirmar que «nos preocupa que las políticas de Google no permitan que los editores de noticias sean tratados de manera justa, razonable y no discriminatoria». El organismo comunitario tiene un plazo de 12 meses para concluir el proceso, que podría culminar con multas de hasta el 20 % de la facturación mundial de Alphabet en caso de infracciones reiteradas.

Este anuncio se enmarca en un contexto geopolítico tenso. La administración de Donald Trump ha presionado públicamente a la Unión Europea para que detenga lo que califica como sanciones «injustas» contra las grandes tecnológicas estadounidenses, haciendo alusión a precedentes como la multa de 2.950 millones de euros impuesta a Google en el pasado.

En definitiva, mientras Google reconfigura el ecosistema de la información con la IA como eje vertebrador, reguladores y un sector creciente de la industria advierten de un peligro: el inmenso poder de intermediación del gigante tecnológico sacrifica, más aún de lo que ya hacía, la neutralidad, anula la calidad periodística y todo por sus propios beneficios financieros.

* Miembro de la Asamblea de Redacción de LQSomos.
Más artículos del autor
@InakiAlo

Comparte, tus amig@s lo agradecerán…
Mastodon: @LQSomos@; Friendica: Loquesomos;
UpScrolled: @LQSomos; Telegram: LoQueSomosWeb;
Bluesky: LQSomosFacebook: LoQueSomos;
Instagram: LoQueSomos; WhatsApp: LoQueSomos;
Youtube: @LoquesomosAudiovisual

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.