Flores frescas cada tres de julio
Por Luis Roncero Doña e Iñaki Alrui*
Nunca faltaron claveles rojos para los doce fusilados el 3 de julio de 1941. Con lápida o sin ella, siempre estuvieron en la memoria aquellos doce resistentes comunistas que se enfrentaron al golpe militar de Casado y que defendieron la II República hasta el final… y esto sí que es textual
Casado los entregó, encerrados en la cárcel, como a tantos otros, al genocida que no había sido capaz de entrar en Madrid, en el Madrid de la resistencia, el Madrid del ¡NO PASARÁN!. Precisamente este año, 2026, se conmemora el 90 Aniversario del levantamiento del pueblo de Madrid contra la sublevación fascista, y como el pueblo aplasto la intentona golpista en el Cuartel de la Montaña, donde se había atrincherado el fascio militar madrileño. El golpe se paró, aquel día el pueblo venció al fascismo. De ahí que hubiera un enfrentamiento armado que duró tres años, unos defendiendo la legalidad republicana, otros imponiendo el golpe de estado, pero eso es ya otra historia, otro día.
Este 3 de julio se volverá a repetir la costumbre (Aunque el acto de convocatoria pública está organizado el sábado 4), a refrescar el recuerdo y a despreciar la traición. ¡Flores frescas para los leales republicanos! ¡Claveles rojos a los valientes comunistas!

«Resistir es Vencer»
La caída de Madrid nunca fue tal. Madrid fue entregada, en 1939, por la Junta del coronel Casado, quienes también dejarón en manos de los franquistas a cientos de resistentes fieles a la República, todos defensores de Madrid, entre ellos a un grupo de miembros de la Juventud Socialista Unificada que, en 1941, fueron condenados a muerte.
Fusilados junto a las tapias del cementerio del Este fueron:
– Guillermo Ascanio Moreno, comandante en jefe de la 8ª División del Ejercido Popular de la República y Jefe de Estado Mayor de la misma División. Nació en Vallehermoso (La Gomera) en 1907, era ingeniero industrial por Barcelona y Berlín. Fue distinguido con la Medalla al Valor de la República, una de las más valiosas condecoraciones del Ejército. El núcleo primitivo del Batallón Canarias Republicano tuvo a Guillermo Ascanio como uno de sus principales valedores.
– Raimundo Calvo Moreno, 27 años, era Funcionario del Ministerio de Trabajo. Tras el estallido de la Guerra civil se alistó en las milicias Republicanas alcanzando el rango de mayor de milicias. Durante algún tiempo llegó a mandar el Batallón alpino en la Sierra de Guadarrama. Posteriormente fue comandante de la 29ª Brigada Mixta y de la 1ª División. Pasó por las prisiones de Yeserías y Porlier.
– José Suárez Montero, nació en Izbor (Granada) en 1906, su padre era maestro. Era comerciante, estaba casado con Josefa Hierro Carnicero. Durante la II República estuvo integrado en el Cuerpo de Seguridad y Asalto; se afilió al PCE en 1934. Cuando estalló la Guerra civil se encontraba en la zona sublevada logrando regresar al territorio controlado por la República. Ingresó en el batallón «Octubre», formado por efectivos procedentes del 5º Regimiento. A lo largo de la contienda ostentó el mando de la 30ª Brigada Mixta y de la 2ª División.
– Germán Paredes García, nació en 1906 en La Coruña. De profesión empleado del comercio, estaba casado. Tras el estallido de la Guerra civil se alistó voluntario, y poco después mandaba un batallón de la 31ª Brigada Mixta. En mayo de 1938 recibió el mando de una nueva unidad la 200ª Brigada Mixta. En enero de 1939 lideró un fallido ataque en el Frente del Centro, en apoyo de una ofensiva en Extremadura que resultó en fracaso.

– Manuel Bares Liébana nació en 1910 en La Carolina (Jaén). Era albañil, estaba casado con Carmen Rodríguez. Afiliado a la UGT y al PCE, se presentó voluntario a las milicias de Madrid alcanzando el grado de Mayor en el Batallón Canarias. Fue Comandante de la 44ª Brigada Mixta. Pasó por múltiples prisiones, Aranjuez, Príncipe de Asturias, Santa Engracia, Santa Rita, Yeserías y Porlier. Su hermano Antonio nacido en 1913 en La Carolina, afiliado a la UGT y al PCE, falleció defendiendo Madrid el 12 de mayo de 1937.
– Godofredo Labarga Carballo. Era guardia de asalto. Se enroló en las Milicias Populares, era también capitán en una brigada de Guardias de Asalto integrada en el Ejército Popular. Pertenecía al PCE. Podría tratarse de un hijo de Emilio Labarga Cuenca, maestro, que fue fusilado también en el Cementerio del Este el 7 de noviembre de 1939.
– Pedro Sánchez Vázquez, 27 años, natural y vecino de Madrid, de profesión carpintero, Fue Jefe de Brigada.
– Domingo Girón García, 29 años, era ferroviario, ajustador mecánico. Durante la guerra fue secretario de propaganda del Partido Comunista de Madrid, y también Comisario de Artillería.
– Eladio López Poveda, madrileño, 35 años, albañil de profesión y miembro del Comité Provincial del PCE. Al estallar la Guerra civil se unió a las fuerzas Republicanas y enseguida pasó a formar parte del Ejército Popular de la República, ejerciendo como comisario de la 36ª Brigada Mixta y de la 4ª División. Pasó por las cárceles de Yeserías y Porlier.
– Fernando Barahona Pérez, 24 años, natural de Madrid, instalador sanitario, se afilió al PCE, llegando a ejercer como comisario político de las brigadas mixtas 34ª y 99ª mientras estaba destinado en el frente del Centro. Estuvo preso en Yeserías.
– Federico Manzano Cobantes, 34 años, natural de Campillos (Málaga) y vecino de Madrid. Abogado, funcionario del Ministerio de Obras Públicas y maestro nacional. Miembro de la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT y afiliado a la AS de Madrid desde 1931. Durante la guerra civil formó parte del Servicio de Información Militar de la Seguridad del Estado.
– Eugenio Mesón Gómez, 24 años, casado con Juana Doña, comerciante, líder de la Juventud Socialista Unificada. Dejó un manuscrito que los presos de la cárcel de Porlier entregaron al día siguiente de su fusilamiento a su compañera, Juana Doña. En el cuaderno pidió que no les olvidáramos, que cada 3 de julio fuésemos a depositar claveles en sus tumbas. Cuando asesinaron a los 12, Juana Doña dijo «Ya están en la inmensidad de la nada».
La oscura noche
Aprovechando la fecha, publicamos imágenes de los originales de la carta de capilla de Eugenio Mesón Gómez. Carta redactada en la prisión de Porlier, para su compañera Juana Doña Jiménez, horas antes de ser fusilado en las tapias del cementerio del Este de Madrid.
Esta historia de lucha y amor entre aquella pareja quedó reflejada en el libro de la incombustible Juana Doña, «Querido Eugenio» (Editorial Lumen, 2003 – Reeditado recientemente por Llibres de l’Encobert), un relato imprescindible para conocer de primera mano la lucha por la defensa de la II República y lo que supuso el golpe del Coronel Casado.
Juana Doña fue la última mujer condenada a la pena de muerte por el dictador Franco. Gracias a la mediación de Eva Perón, la pena le fue conmutada por treinta años de prisión. Estuvo dieciocho años presa.

Carta de Eugenio Mesón a Juana Doña
Cárcel de Porlier (Madrid). 3 de julio de 1941.
¡Ánimo, Juani querida! Estoy en capilla, aquí en la misma celda, con Guillermo y Mingo. No llores. Aprieta el corazón como lo aprietan diariamente millares de muchachas soviéticas que pierden la ilusión personal de su vida en los territorios de la frontera soviética. Sé que eres valerosa y, sobre todo, comunista.
Muero con la tranquilidad de haber sido feliz contigo y de haber permanecido siempre fiel a tu cariño.
En la amistad, en el cariño de los amigos y en Kuki encontrarás un bálsamo para curar la herida que hoy queda abierta tan profundamente en tu joven corazón. Ten la seguridad de que muero concentrado en un solo recuerdo: tu figura, la de nuestro querido hijito y la bandera del Partido, que se ofrece victoriosa para los tiempos próximos.
Ayer nos decías que si queríamos flores enviadas por ti. Sí, llévalas allí, a la fosa común, donde caigan nuestros cuerpos, que es lo único que de nosotros pueden fusilar. Si llegas a tiempo, aunque esté frío, dame un beso, ¿quieres? Yo ya me llevo la esperanza y ¡estoy más contentito!
A madre, Valia, Pepito, Cheli, Antoñín, Kuki, cúbreles de besos. No quiero lágrimas. ¡Acción, acción y acción!
Eso es lo que necesita la juventud y la clase obrera. Para ti, mis postreros besos, muñeca mía. ¡Que seas feliz!
Te quiere, Eugenio.
* Luis Roncero Doña, veterano militante de la lucha antifranquista y represaliado político del franquismo.
Iñaki Alrui, miembro del Colectivo de redacción de LoQueSomos.
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