Hantavirus ¿Qué es y cómo se contagia?
Por Cecilia Remis*
El virus transmitido por roedores puede alcanzar una letalidad del 50% en América. Autoridades investigan posible contagio entre pasajeros de un barco con origen en Argentina.
El hantavirus, un grupo de virus poco frecuentes pero potencialmente mortales transmitidos principalmente por roedores, ha vuelto a encender las alarmas de las autoridades sanitarias internacionales tras la detección de varios casos a bordo de un crucero de expedición que partió desde Ushuaia (Argentina) con rumbo al Atlántico Sur y África occidental.
Aunque las infecciones por hantavirus son poco comunes en comparación con otras enfermedades víricas, su elevada letalidad —que puede llegar al 50% en los casos del síndrome cardiopulmonar registrados en el continente americano— y la posibilidad de transmisión entre personas en situaciones de contacto estrecho han motivado una vigilancia especial.
El hantavirus no es un único patógeno, sino una familia de virus (Hantaviridae) que circulan de forma natural entre roedores. Cada tipo de virus suele estar asociado a una especie específica de ratón o rata. La infección en humanos se produce, en la mayoría de los casos, al inhalar partículas contaminadas con orina, heces o saliva de estos animales, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados.

En América, el virus puede desencadenar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH) , una enfermedad respiratoria grave que afecta al corazón y los pulmones y progresa con rapidez. En Europa y Asia, en cambio, suele causar fiebre hemorrágica con síndrome renal.
Una particularidad que preocupa a los epidemiólogos es la existencia de una variante, denominada virus Andes, que circula en Sudamérica y que sí puede transmitirse de persona a persona a través de contactos cercanos y prolongados, como ocurre en entornos familiares o sanitarios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclara, no obstante, que esta transmisión interhumana sigue siendo extremadamente rara.
Síntomas confusos y diagnóstico complejo
Uno de los mayores desafíos del hantavirus es que sus primeros síntomas (fiebre, dolores musculares, náuseas, vómitos y dolor abdominal) son fácilmente confundibles con los de la gripe, el COVID-19, el dengue o una neumonía vírica.
En los casos graves, la enfermedad evoluciona en cuestión de días hacia tos, dificultad respiratoria severa, acumulación de líquido en los pulmones y shock, lo que requiere atención hospitalaria urgente. La OMS insiste en que el acceso temprano a cuidados intensivos puede mejorar significativamente las probabilidades de supervivencia.
El diagnóstico se confirma mediante pruebas de laboratorio (detección de anticuerpos o RT-PCR), pero los profesionales sanitarios deben prestar especial atención a los antecedentes de exposición a roedores o viajes a zonas de riesgo.
Prevención: sin vacuna ni tratamiento específico
Actualmente, no existe ninguna vacuna autorizada ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. La atención médica se centra en mantener estables las funciones respiratorias, cardíacas y renales del paciente.
Ante esta carencia, la prevención se convierte en la herramienta principal. La OMS recomienda:
• Mantener limpias viviendas y lugares de trabajo.
• Sellar agujeros y entradas para roedores.
• Almacenar los alimentos de forma segura.
• No barrer ni aspirar excrementos secos de roedores; humedecer las superficies contaminadas antes de limpiarlas.
• Reforzar el lavado de manos.
En centros de salud, el riesgo de transmisión se considera muy bajo si se aplican las medidas estándar de higiene y protección respiratoria, especialmente durante procedimientos que generen aerosoles.
Una enfermedad rara, pero letal
La OMS estima que cada año se producen entre 10.000 y más de 100.000 infecciones por hantavirus en el mundo, la mayoría en Asia y Europa. En América, los casos son mucho menos numerosos (cientos anuales), pero su alta tasa de mortalidad —del 30 al 50% en el síndrome cardiopulmonar— mantiene en alerta a países como Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Estados Unidos.
El organismo internacional trabaja con los países bajo el enfoque “Una sola salud” (One Health) , que reconoce la interconexión entre la salud humana, la animal y el medio ambiente para prevenir enfermedades transmitidas de animales a personas.
Mientras continúa la investigación sobre los contagios en el crucero y se monitoriza a los contactos de los afectados, las autoridades sanitarias reiteran el mensaje clave: ante la ausencia de vacuna, la limpieza, la ventilación y la rápida identificación de casos siguen siendo la mejor defensa contra un virus pequeño, pero peligroso.
* Con información de la Organización Mundial de la Salud – OMS.
⇒ La OMS confirma ocho casos de hantavirus en crucero, pero descarta riesgo de pandemia
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Interesante pero: ante todo mucha calma! . Mi pareja alemana lo padeció hace años en su vivienda en Alemania (roedores en el entorno) y salió del virus sin graves dificultades, con mínima atención médica.
Hay síntomas asociables a efectos secundarios de la vacuna covid (lo están enfatizando médicos alemanes críticos con la tal «vacuna»).
En 1997, el Departamento de Estado Norteamericano ya registró que Pharmas USA se constituían como propietarios en régimen de «monopolio» de Investigaciones sobre el hanta… De manera que : mucha calma!
El pánico, la alarma incontrolada, sólo beneficia al poder y su voluntad de dominio. Las medidas de precaución siempre son necesarias.