La puerta Yongdingmen resucita en China
Por Lyu Zhou*
El Eje Central de Beijing, que atraviesa de norte a sur el centro histórico, está compuesto por antiguos palacios, jardines imperiales, estructuras destinadas a los sacrificios y edificios públicos y ceremoniales. Este eje determinó el modelo de desarrollo de la ciudad a partir del siglo XIII, en su condición de capital y, de los 15 elementos que conforman el sitio, destaca la torre de la puerta Yongdingmen, construida en 1553 y demolida en 1957 en el marco de un proyecto de urbanización.
En 2004, la torre fue reconstruida en su emplazamiento original, respetando su diseño antiguo, gracias a planos topográficos y cartográficos, fotografías y otros documentos.
El elemento reconstruido ha sido reconocido como una parte importante del Eje Central de Beijing, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 2024. Todo patrimonio cultural está inevitablemente marcado por diversos acontecimientos, que son precisamente los que le confieren su valor histórico o cultural. Cuando ese valor adquiere una dimensión universal, el sitio puede aspirar al rango de patrimonio mundial. La restauración, la modificación e incluso la reconstrucción pueden formar parte de este reconocimiento, en la medida en que contribuyan al valor universal excepcional del patrimonio. En este caso, la autenticidad del patrimonio cultural es determinante.
Para entender en qué medida una estructura reconstruida puede ser auténtica, es preciso comprender cómo la puerta Yongdingmen contribuye al valor del conjunto central de Beijing. De 1553 a 1912, esta puerta fue el punto más meridional del Eje Central de la ciudad, el cual evolucionó con el paso del tiempo, pasando de 3,8 km en el siglo XIII a medir 7,8 km en el siglo XVI.
Cambio de mentalidad
La demolición de la puerta Yongdingmen en 1957 respondió a las necesidades prácticas del desarrollo urbano. Casi todas las ciudades han pasado por situaciones similares: tener que derribar edificios antiguos para responder a la necesidad de las infraestructuras urbanas y del desarrollo económico. Toda ciudad que ejerza sus funciones urbanas está en constante evolución, sólo varía el grado de dicha evolución.
La reconstrucción de la torre de la puerta Yongdingmen muestra la evolución del concepto de valor patrimonial por parte de la población. En la década de 1980, empezó a manifestarse en Beijing el interés por la protección del patrimonio histórico urbano. Los habitantes adquirieron entonces conciencia de la importancia simbólica del Eje Central, las puertas y las murallas en la evolución histórica de la ciudad, y ello suscitó una reflexión sobre la posibilidad de reconstruir puertas y murallas, en particular la de Yongdingmen.
En ese contexto, aumentaron las peticiones a favor de la restauración de esos edificios emblemáticos, y los vecinos de los barrios próximos a la puerta Yongdingmen declararon que su demolición había alterado la identidad del sector y el espíritu del lugar, tal como estaba inscrito en la memoria colectiva.
Urbanismo contemporáneo
Tras recabar los testimonios de los habitantes, Wang Canchi, miembro del consejo municipal de Beijing, presentó en 1999 una propuesta titulada “Reconstrucción de la torre Yongdingmen y puesta en valor de los monumentos culturales e históricos situados a lo largo del Eje Central de Beijing” que fue bien acogida, y que animó a los expertos en urbanismo y preservación arquitectónica a examinar el proyecto de reconstrucción. Además, se puso en marcha un plan técnico para la reconstrucción de la torre.
Aunque entonces el reglamento chino en materia de protección de vestigios culturales estipulaba que los edificios que estaban completamente destruidos no debían reconstruirse, el plan de reconstrucción presentado se basaba en la idea de que la nueva construcción sería un símbolo del emplazamiento original de la puerta Yongdingmen. Finalmente, el gobierno municipal de Beijing aprobó el proyecto en 2003.
La reconstrucción de la barbacana y la torre de los arqueros del monumento original no formaba parte del proyecto, pero su emplazamiento quedó marcado en el suelo frente a la torre, con lo que se presentaba una historia completa de la demolición y la reconstrucción de la puerta. Esa reproducción puso de relieve la influencia constante del Eje Central de Beijing sobre el urbanismo contemporáneo y confirmó la validez de la expresión “tradición cultural viviente”.
Cuatro mil ladrillos antiguos
El apoyo de los vecinos fue decisivo para la reconstrucción. Entre otros aportes, donaron más de 4.000 ladrillos antiguos, recuperados durante la demolición de 1957 que, hoy colocados en la terraza de la puerta que mira al norte, constituyen un testimonio de la importancia que los habitantes de Beijing otorgan al Eje Central de la ciudad y subrayan la propia autenticidad histórica de la torre.
Tras la reconstrucción, la torre de la puerta, las plazas y los parques circundantes se transformaron en un espacio público urbano muy apreciado y en un ámbito importante de vida cotidiana. Esa función contribuyó también a suscitar el apoyo y la participación de la comunidad local cuando se propuso la inscripción del Eje Central de Beijing en la Lista del Patrimonio Mundial: numerosos habitantes, en particular estudiantes, apoyaron el proyecto.
La reconstrucción de la torre de la puerta Yongdingmen marcó un hito importante en los esfuerzos que se realizan en la capital de China para promover la protección del casco histórico de la ciudad. La iniciativa pone de relieve la función que ese patrimonio desempeña en el marco de una tradición cultural viva.
En términos más amplios, este caso demuestra que la reconstrucción por sí sola no constituye un criterio decisivo que permita determinar si un sitio del patrimonio posee o no un valor significativo. Lo importante es más bien la manera en que cada acontecimiento de la historia del patrimonio se transmite de forma clara y auténtica, lo que abarca el sentido y el valor de la reconstrucción misma. En el caso del Eje Central, el valor y la importancia que se atribuyen a la torre de la puerta Yongdingmen respaldan el valor universal y excepcional conferido al Eje Central de Beijing.
* Lyu Zhou es director y profesor del Centro Nacional del Patrimonio de la Universidad Tsinghua de Beijing (China), Lyu Zhou preside la Sociedad China de Historia de la Arquitectura y fue vicepresidente de ICOMOS-China.
Publicado en El Correo de la UNESCO.
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