Cantabria: abandonada una joya del románico, la Colegiata de San Martín de Elines
Por Luz Micelio*
La coordinadora RECUPERANDO exige al Gobierno de Cantabria que actúe para salvar este Bien de Interés Cultural, mientras los vecinos denuncian que el Obispado de Santander les arrebató la llave y el cuidado del templo. La Colegiata es uno de los más de 100.000 bienes que la Iglesia Católica ha inscrito en el Registro de la Propiedad a su nombre sin aportar mayor garantía que una mera ‘declaración eclesiástica’…
La Colegiata de San Martín de Elines, en el municipio de Valderredible (Cantabria), es uno de los conjuntos románicos más espectaculares del norte de España. Declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1931, su imagen actual, sin embargo, dista mucho de su grandeza histórica. La maleza invade sus accesos, sus puertas permanecen cerradas y los vecinos, que durante años fueron los custodios del templo, les han retirado la llave y la capacidad de gestionar su visita.
Ante esta situación, la Coordinadora RECUPERANDO ha remitido un escrito a la Dirección General de Cultura y Patrimonio Histórico del Gobierno de Cantabria, solicitando una intervención urgente para garantizar el acceso regular al monumento y el adecentamiento de su entorno.

“Nos quitaron la llave”
El conflicto se remonta al año pasado, cuando el Obispado de Santander retiró la llave de la colegiata al vecindario, que tradicionalmente se encargaba de su apertura, limpieza y atención a los visitantes. La custodia fue encomendada a un diácono, pero los vecinos lamentan que la figura sea inaccesible: “Este señor ni está ni se le espera”, declaró un habitante a este medio en un reportaje previo de Diario.es.
Rodolfo Montero, vecino y productor audiovisual del pueblo, relata con indignación cómo su hermana y otras mujeres del pueblo cuidaban del templo con esmero. El conflicto con el Obispado surgió, al parecer, tras organizar actividades de divulgación histórica que no fueron del agrado de la institución eclesiástica. El malestar no es nuevo; hace una década, los vecinos ya se manifestaron por el cierre parcial del templo, que solo atendía visitas concertadas para grupos en autobús.
Un problema de propiedad y gestión
La situación se enmarca en un problema más amplio: la titularidad del monumento. La Colegiata fue inscrita en el Registro de la Propiedad en 2010 a nombre del Obispado de Santander, un proceso conocido como inmatriculación. RECUPERANDO denuncia que esta inscripción se realizó al amparo de una prerrogativa franquista, el artículo 206 de la ley hipotecaria, que permitía a la Iglesia inscribir bienes con la sola declaración eclesiástica, una práctica que se extendió hasta 2015.
Este método, criticado por la plataforma Recuperando y otras asociaciones laicas, ha permitido a la Iglesia Católica registrar más de 100.000 bienes en toda España, en muchos casos sin una base probatoria de propiedad sólida. En Cantabria, se han identificado al menos un centenar de estos casos, incluyendo plazas públicas, ermitas y otros inmuebles de uso civil. El Ayuntamiento de Valderredible ha solicitado una reunión con el Obispado para abordar la gestión del templo, pero asegura no haber recibido respuesta, afirmando que no se aprecia «una disposición favorable» para solucionar el conflicto.
Un pulmón para la España vacía
Más allá de la disputa legal, el cierre de la colegiata representa un duro golpe para la economía y la vida de San Martín de Elines, una localidad de apenas 49 habitantes. Vecinos y expertos coinciden en que el monumento es un motor potencial para el turismo cultural y un pilar para frenar la despoblación en la comarca de Valderredible.
César del Valle, historiador de la Fundación Santa María la Real, señala que la colegiata es uno de los atractivos más importantes de la zona y debería ser «parte fundamental para articular el tejido de desarrollo de toda la comarca». El ejemplo de Orbaneja del Castillo, a solo media hora, demuestra el impacto que el turismo rural puede tener en la zona. Para los vecinos, como resume Rodolfo Montero, «la colegiata es nuestro pulmón».
Reclamaciones y modelos a seguir
La petición de RECUPERANDO al Gobierno de Cantabria busca que la administración autonómica, en el ejercicio de sus competencias sobre el BIC, obligue a garantizar un acceso ordenado y regular al monumento. Esta reclamación se suma a la exigencia de una solución general al problema de las inmatriculaciones, con llamadas a la derogación de los acuerdos con la Santa Sede y la creación de un inventario completo de todos los bienes registrados por la Iglesia en la región.
Desde la Fundación Santa María la Real, proponen trasladar a Cantabria el modelo de gestión que se ha aplicado con éxito en el Valle de Bohí (Lleida), donde las iglesias románicas declaradas Patrimonio de la Humanidad se gestionan con una entrada conjunta y un servicio de transporte, o la iniciativa «Por un románico abierto» en Palencia, que logró un acuerdo con el obispado para garantizar el acceso a los templos. La alternativa actual, advierten los expertos, es el abandono: con custodios envejeciendo sin relevo, el sistema de confiar en los vecinos para abrir la puerta tiene los días contados, y la imagen de una joya patrimonial en estado de abandono es, como afirma la historiadora Cristina Párbole, «una falta de respeto hacia nuestro patrimonio».
* Coordinadora Recuperando.
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