Más que palabras: la aventura de los podcasts en Portugal
Por Tiago Dias*
Mientras la prensa escrita tradicional pierde terreno, los formatos de audio seducen al gran público en Portugal y llegan a todas las generaciones.
Las ventanas del estudio de Público, que dan al río Tajo, ofrecen una de las vistas más hermosas de Lisboa. En la pequeña sala situada en la redacción del diario portugués, reina el silencio a la espera de la llegada del próximo periodista y de sus invitados.
Ruben Martins fue contratado en Público hace menos de diez años, al terminar la universidad, para poner en marcha la estrategia de audio. Al llegar, echa un vistazo a la agenda del día: tiene una entrevista a la cantante Bárbara Tinoco y la visita del exjugador de fútbol Augusto Inácio, encargado de una serie dedicada al Mundial.
Desde su fundación, en 1989, Público se propuso ser un periódico innovador tanto en el plano editorial como en el tecnológico. Sin embargo, tras varias décadas de existencia, el diario no escapa a la profunda crisis que afecta al sector de la prensa en el país, aún más acentuada que en los países vecinos. Hoy en día, solo el 10 % de los portugueses está dispuesto a pagar por informarse, frente a una media mundial del 17 %. La tirada diaria de Público, que ha pasado de 33.000 ejemplares en sus inicios a unos 9.000 en 2025, da muestra de ello. Sin embargo, con 55.000 lectores, su audiencia digital es la más elevada del país.

© Estela Silva
Mientras la prensa escrita vive un declive, el público portugués se muestra especialmente atraído por los podcasts, como lo demuestra el Digital News Report de 2025, publicado por el Instituto Reuters de la Universidad de Oxford. Solo en el mes de enero de 2025, los oyentes portugueses descargaron 12,8 millones de episodios.
En enero de 2025, los oyentes portugueses descargaron 12,8 millones de episodios
Miguel Paisana, experto en medios de comunicación e investigador del Instituto Universitario de Lisboa (ISCTE), confirma esta tendencia: “Los podcasts llegan a toda la sociedad portuguesa, sin distinción de edades. Al principio, se trataba de un fenómeno en plena expansión entre los jóvenes de 18 a 24 años, pero hoy en día hasta los mayores de 65 años los han adoptado”.
Vino, libros o crianza, algunos de los temas
En 2017, Público lanzó su primer podcast, titulado P24. Dos años después, pasó a ser un programa diario. Con un equipo de cuatro personas – dos periodistas y dos ingenieros de sonido –, al que se suman colaboradores puntuales de la redacción, Público propone actualmente contenidos de audio que abarcan actualidad general, temas específicos como política nacional e internacional, crítica cinematográfica, vino, libros o incluso la crianza de los hijos.
“Siento que para las nuevas generaciones, somos una puerta de entrada al periodismo. Hay personas que no tienen ningún contacto con la prensa, ni impresa ni digital, pero aprecian que un periodista les cuente lo que ocurre en el mundo o les presente los hechos más destacados del día”, explica Ruben Martins.
El podcast es una forma de llegar a nuevas audiencias
El periodista explica que el objetivo es trasladar el contenido del diario al formato de audio sin renunciar a la calidad de sus artículos. También es una forma de llegar a nuevas audiencias y establecer vínculos con esos oyentes. “Creamos, por ejemplo, un podcast sobre trenes locutado por uno de nuestros periodistas, Carlos Cipriano, que es un experto en la materia. Nos parecía una pena no aprovechar sus conocimientos para llegar a este público específico. Este programa lo hemos diseñado a su medida”. De hecho, algunos oyentes transmiten sus quejas a los presentadores del podcast como si fueran mediadores de la compañía ferroviaria nacional, pues saben que los representantes de la empresa escuchan el programa.

“Este tipo de relación, que no existe de la misma manera en la prensa escrita, nos permite explorar nuevas posibilidades sin tener que renunciar a nuestro rigor periodístico”, afirma Martins. “Tendemos a simplificar el lenguaje para establecer una relación más cercana con nuestros interlocutores. Porque, al fin y al cabo, hablamos a alguien directamente al oído. Y esa química entre quienes producen y quienes escuchan es formidable”.
Un auge impulsado por el entretenimiento
Al igual que Público, los principales medios de comunicación portugueses, como Expresso y Observador, también han apostado por los podcasts. Sin embargo, este auge de los contenidos de audio no necesariamente beneficia a la información: menos de uno de cada diez portugueses encuestados en el último Digital News Report mencionó los podcasts de actualidad entre sus fuentes de información. Según una clasificación certificada de podcasts en Portugal (Marktest), en marzo de 2026, seis de los diez podcasts más escuchados figuraban en la categoría “comedia”.
La falta de interés del público por la prensa no deja de tener consecuencias para la profesión. Según la encuesta nacional sobre las condiciones de vida y de trabajo de los periodistas en Portugal de 2023, cerca de la mitad de los periodistas señalan “altos niveles de agotamiento profesional” y casi dos tercios afirman haber considerado la posibilidad de cambiar de profesión. En busca de alternativas, algunos recurren a iniciativas mediáticas independientes más modestas.
Entre ellas figuran ambiciosos proyectos de periodismo de investigación y periodismo narrativo en formato audio, como Divergente y Fumaça. Estas dos estructuras se financian con las aportaciones de los oyentes y las subvenciones, pero Fumaça se dedica a los podcasts de periodismo de investigación, mientras Divergente produce también formatos visuales, como documentales. Sus reportajes, elaborados a lo largo de varios meses, abordan temas tan variados como el funcionamiento del sistema penitenciario portugués o las motivaciones de un pirómano.
A pesar de representar una perspectiva prometedora, los podcasts forman parte de un entorno que se ha vuelto muy competitivo. La originalidad del enfoque, la calidad de la narración y una inversión significativa en la producción son elementos clave para el éxito de un programa de audio. Esto sin olvidar la personalización, que resulta esencial cuando se habla directamente a los oyentes. “El presentador desempeña un papel esencial en el éxito de un podcast”, resume Miguel Paisana.
* Publicado en El Correo de la UNESCO.
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