“La unidad nacional significa garantizar la supervivencia y la existencia de los kurdos”
Por Leandro Albani*
Entrevista exclusiva para LoQueSomos a Nilüfer Koç, portavoz de Relaciones Exteriores del Congreso Nacional de Kurdistán (KNK, Kongreya Netewî ya Kurdistanê).
En enero de 2026, el pueblo kurdo fue protagonista de dos hechos relacionados entre sí que, a partir de ese momento, generaron un reacomodamiento en el panorama político de Medio Oriente. Por un lado, las fuerzas del autodenominado gobierno de transición sirio (GTS), encabezado por Ahmed al Sharra (Mohammed al Jolani), lanzaron un ataque militar contra las regiones gestionadas por las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), encabezadas por los kurdos. Unos días antes del inicio de los combates en las provincias de Raqqa y Deir Ezzor, Al Jolani se reunió con representantes de Turquía, Israel, Estados Unidos y algunos países europeos para acordar que la “nueva Siria” debía ser estabilizada, aunque eso signifique coartar el proyecto democrático en Rojava (Kurdistán sirio).
Este conflicto tuvo su resolución unas semanas después con un acuerdo firmado entre el GTS y las FDS. Con los enfrentamientos militares en pleno desarrollo, en el territorio histórico kurdo (dividido entre Turquía, Irán, Irak y Siria) cientos de miles de pobladores salieron a las calles en defensa de Rojava y los pueblos que habitan esa región. Desde hacía muchos años no se observaba una movilización tan contundente de los y las kurdas en Medio Oriente para respaldar, en este caso, un proyecto de autogobierno autónomo del que se sienten parte.

Los dos grandes bloques político-ideológicos que representan al pueblo kurdo (el nacionalismo, encarnado en el Partido Democrático de Kurdistán —PDK—), y el Movimiento de Liberación de Kurdistán, encabezado por el líder kurdo encarcelado Abdullah Öcalan) hacía al menos un año que venían acortando sus diferencias con el fin de alcanzar, en líneas general, una unidad que blinde a los y las kurdas de la inestabilidad creciente en Medio Oriente.
Sobre una posible unidad política kurda que se sostenga en el tiempo, hablamos con Nilüfer Koç, portavoz de Relaciones Exteriores del Congreso Nacional de Kurdistán (KNK, Kongreya Netewî ya Kurdistanê).
En esta entrevista con Lo Que Somos, Koç también explica la situación actual en Turquía, cruzada por el proceso de paz impulsado por Öcalan desde principios del año pasado y que implicó, entre otras cosas, la decisión del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) de disolver sus estructuras, incluidas sus guerrillas que tienen sus bases en las montañas de Qandil, en Bashur (Kurdistán iraquí). A pesar de esta definición, la insurgencia se niega a entregar sus armas hasta que el gobierno turco brinde garantías legales para la desmovilización total.

LoQueSomos: Desde hace varios meses, se han realizado numerosos esfuerzos para lograr la unidad kurda entre las diferentes expresiones políticas en Kurdistán. ¿Qué significa esta unidad y cuál es su estado actual?
Nilüfer Koç: Como es bien sabido, Estados Unidos afirmó su dominio absoluto con la Segunda Guerra del Golfo en 1990. Fue una época de colapso del socialismo real. Así comenzó el proceso que condujo a la Tercera Guerra Mundial, en la que Estados Unidos busca establecer un nuevo orden mundial acorde con sus intereses. El escenario de estos acontecimientos es Medio Oriente. La guerra contra Irak, Afganistán, Libia, Yemen, Siria, etc., significa que el concepto del “nuevo orden mundial” se centra en Medio Oriente. Los disturbios en Irak y Siria llevaron a una autonomía de facto para los kurdos que viven allí. Esta es una situación completamente nueva para los kurdos. Por primera vez desde la Primera Guerra Mundial, los kurdos están aprovechando la oportunidad para asegurar su libertad a través de la autonomía. Después de todo, fueron los perdedores de la Primera Guerra Mundial.
Las aspiraciones de unidad nacional de los kurdos están directamente vinculadas a las convulsiones regionales y globales. Pero también están impulsadas por sus cada vez más firmes llamamientos a la unidad como salvaguarda contra estos cambios, que ahora no conocen fronteras, leyes ni normas. Para comprender esto, es importante examinar brevemente el análisis político de la interacción entre factores y actores regionales y globales.
El siglo actual se encuentra en una fase de transición. El antiguo sistema colonial se está desmoronando: se está construyendo uno nuevo. Ocurrió algo muy similar durante la Primera Guerra Mundial. Estados Unidos libra una importante lucha por la supremacía, dirigida principalmente contra el dominio de China. Así como la política expansionista de Rusia se vio frustrada por la guerra en Ucrania, la intención es utilizar la guerra con Irán para frenar el creciente poder de China. Del mismo modo que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) han mantenido a Rusia estancada en Ucrania durante años, Rusia y China pueden apoyar a Irán y prolongar la guerra. Dado que esta guerra determinará en gran medida el destino de Estados Unidos, este país la continuará con todas sus fuerzas. Esta guerra también determinará directamente el futuro del continente asiático. Pero antes de que esto suceda, es necesario estabilizar la situación en Asia Occidental, es decir, en Medio Oriente.

LoQueSomos: ¿Qué lugar ocupa Irán en esta disputa entre potencias?
Nilüfer Koç: Irán es actualmente el centro y el factor decisivo en esta guerra por la supremacía. Para Medio Oriente, la guerra con Irán también implica que el sistema establecido en el siglo pasado y el statu quo se están volviendo cada vez más irrelevantes.
LoQueSomos: Esta situación de crisis profunda que vive Medio Oriente, ¿puede beneficiar al pueblo kurdo?
Nilüfer Koç: Durante la actual Tercera Guerra Mundial, los kurdos vieron una oportunidad para corregir los errores cometidos un siglo antes. Una debilidad clave provenía de la política colonial de “divide y vencerás”, que había fragmentado a la sociedad kurda y, por consiguiente, su panorama político.
Los políticos kurdos ven el actual período de incertidumbre política, centrado en Asia Occidental, como una oportunidad para la liberación. En este contexto, la unidad nacional significa aprovechar la oportunidad para garantizar la supervivencia y la existencia de los kurdos, sin convertirse, sin embargo, en peones ni representantes de nadie. Para evitarlo, los kurdos deben enviar un mensaje claro a las potencias regionales como Turquía e Irán, a los Estados árabes, pero también a Estados Unidos y a sus aliados. Esto quedó patente durante la guerra de Irán. Seis partidos kurdos en Irán formaron una coalición y declararon públicamente que esta guerra no les pertenecía y que no participarían en ella.
LoQueSomos: ¿Qué buscan los partidos políticos kurdos de Irán?
Nilüfer Koç: Mientras se persigue un cambio de régimen, tal como lo exige la política estadounidense, los kurdos desean resolver sus inquietudes mediante el diálogo con los respectivos Estados dentro de sus fronteras. Buscan reformas constitucionales que reconozcan la diversidad de la sociedad. En pocas palabras, esto significa democratizar los Estados como vía para salir de la guerra.
LoQueSomos: Como KNK, ¿tienen esperanzas reales en la unidad kurda?
Nilüfer Koç: Según la información proporcionada, las perspectivas de unidad kurda son ahora mejores. Actualmente estamos recabando las opiniones de todos los representantes políticos y sociales kurdos. Con antelación, queremos sentar las bases democráticamente para una conferencia nacional. Las organizaciones y personas miembros del KNK en Rojava y Bashur también están celebrando debates para elaborar propuestas concretas. En Alemania, Francia, Suiza, Suecia, el Reino Unido y otros países de Europa, hemos celebrado hasta la fecha más de 15 reuniones con expertos. Nuestros miembros en Armenia, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Australia, Canadá y Estados Unidos también están celebrando reuniones de este tipo.

LoQueSomos: ¿Ya existieron hechos concretos para impulsar la unidad del pueblo kurdo y sus organizaciones?
Nilüfer Koç: El 26 de abril se celebró en Amed (Diyarbakır) la Conferencia de Unidad Nacional, organizada por la Iniciativa de Unidad Democrática —integrada por diversas organizaciones de la sociedad civil lideradas por el Partido de la Igualdad y la Democracia de los Pueblos (DEM) y el Partido de las Regiones Democráticas (DBP)— con el objetivo de fomentar la unidad entre los kurdos. También se prevén conferencias similares en otras partes de Kurdistán. Esto es importante porque la situación política en cada región difiere. Al término de todas estas reuniones y conferencias, se tomará una decisión.
LoQueSomos: ¿Cuáles son los objetivos concretos de una futura unidad kurda?
Nilüfer Koç: El objetivo de la política de unidad nacional es garantizar la supervivencia de los sesenta millones de kurdos en medio de la crisis de Medio Oriente. Por lo tanto, un objetivo clave será desarrollar una estrategia de defensa nacional. Otro, por supuesto, será presentar un frente unido en nuestras relaciones diplomáticas con otros países. En el ámbito diplomático, los kurdos solicitarán principalmente a los Estados pertinentes que les otorguen reconocimiento legal y político.

LoQueSomos: ¿Qué grupos de poder tienen mayor interés en impedir la unidad?
Nilüfer Koç: Todos aquellos que defienden el mantenimiento del antiguo statu quo. Es decir, quienes abogan por la autocracia, la monarquía, la teocracia, el centralismo, la dictadura, etc. En concreto, Turquía e Irán, aunque históricamente han competido entre ellos por la supremacía regional durante siglos. La primera partición de Kurdistán, en el año 1639, tuvo lugar entre los imperios otomano y safávida. Sin embargo, muchos Estados de la UE también se esfuerzan actualmente por adaptarse al nuevo orden mundial emergente. Hasta que no encuentren su propia identidad y fortaleza, seguirán aferrándose al antiguo statu quo. La política exterior británica es muy evidente en este sentido. De ahí el acuerdo entre Ankara y Londres del 23 de abril de 2026.
La fuerza que busca provocar un cambio en los regímenes políticos de la región es Estados Unidos. El objetivo principal no es modificar las fronteras, sino someter los regímenes al control estadounidense. Los regímenes actuales de Turquía e Irán representan un obstáculo para la expansión económica neoliberal, conocida como globalización. Esto se debe a que estos Estados practican el absolutismo político —es decir, el centralismo absoluto—, en el que los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo en Turquía están sujetos a una sola figura, con es el caso de Recep Tayyip Erdogan, y en Irán al Velayat-e Faqih, la denominada “tutela del jurista islámico”, un concepto fundamental que ha moldeado el sistema político iraní y su influencia regional desde la Revolución islámica de 1979. Fue desarrollada por el ayatolá Ruhollah Khomeini y justifica el gobierno clerical sobre el Estado y tiene profundas implicaciones para la política interna y exterior de Irán.
No obstante, estos Estados también enfrentan graves problemas internos. La opresión y la explotación de sus propios ciudadanos se están volviendo cada vez más brutales. Para mantener el statu quo, invierten la mayor parte de su presupuesto nacional en la industria de defensa, lo que genera pobreza generalizada y descontento público. A esto se suman la corrupción, el nepotismo, etc.
El colapso del statu quo está poniendo de manifiesto la realidad kurda en todos los aspectos. El statu quo implica mantener regímenes que se oponen a la pluralidad social y que, como Estados nación, buscan homogeneizar la sociedad por cualquier medio. En Turquía, el objetivo es turquizar a toda la población y asimilarla al islam sunita. Irán pretende asimilar a todos a la etnia persa y a la fe chiita.

LoQueSomos: En el actual proceso de unidad, ¿qué papel desempeñan las mujeres kurdas?
Nilüfer Koç: El proceso de unidad nacional no busca crear unidad ideológica, sino alcanzar compromisos políticos y construir consenso para proteger y defender a los sesenta millones de kurdos durante este período de transición política. Mujeres de todo el espectro político han trabajado arduamente durante los últimos años para desarrollar su visión de la unidad nacional. Su objetivo es democratizar la política kurda desde dentro mediante la participación femenina. Con la excepción de los partidos que se basan en la filosofía de Abdullah Öcalan, todos los demás tienen problemas con la libre participación de las mujeres en la política de unidad nacional. Tradicionalmente, esto se considera un ámbito masculino. Las mujeres, como pensadoras alternativas, se esfuerzan por abordar las deficiencias democráticas en la política interna kurda. Las mujeres desean que la unidad nacional no sea solo una cuestión de partidos políticos, sino que requiera la participación activa de los representantes de la sociedad, sobre todo de las mujeres.
LoQueSomos: Dada la situación cada vez más crítica en Medio Oriente, ¿cuál sería la política más apropiada para el pueblo kurdo y sus organizaciones que lo representa?
Nilüfer Koç: Creo que la propuesta de integración democrática de Abdullah Öcalan es un enfoque realista. La integración democrática implica respeto y aceptación mutuos entre el Estado y sus ciudadanos. Sin embargo, esto requiere un compromiso con la democratización de los Estados.
El artículo 66 de la Constitución de Turquía define la ciudadanía turca, estableciendo que “toda persona vinculada al Estado turco por el vínculo de la ciudadanía es turca”. Dispone que los hijos de madre o padre turco son ciudadanos, que la ciudadanía puede adquirirse o perderse por ley y protege contra la privación arbitraria de la misma. Este artículo en sí mismo representa un grave problema que hace imperativo un cambio en la ideología estatal basada en la singularidad.
LoQueSomos: ¿El concepto de “tercera vía” teorizado por Öcalan es un tema a debatir para alcanzar la unidad nacional kurda?
Nilüfer Koç: En este siglo, en el contexto de la política mundial multipolar, Öcalan propuso una tercera vía para los kurdos: no convertirse en instrumentos ni de las potencias globales ni de las regionales. Por lo tanto, la unidad nacional debe declarar esta tercera vía como una estrategia nacional, ya que aún existen partidos en Kurdistán que operan como estructuras tribales y patriarcales.
En definitiva, nos encontramos en un punto crítico de la política kurda. Un gran disturbio en uno de estos Estados tiene consecuencias para los otros tres. Si los kurdos de Irán hubieran participado en la guerra, esto habría propiciado una alianza turco-iraní. Además, habría movilizado a Estados árabes como Qatar, que todavía consideran a Siria e Irak territorios árabes.

LoQueSomos: Decís que una crisis en alguna parte de Kurdistán repercute en el resto. ¿Es lo que sucedió en Rojava?
Nilüfer Koç: En enero evitamos por poco una crisis en relación con Siria y Rojava. Del 4 al 6 de enero, tuvo lugar una reunión entre el gobierno de Mohammed al Jolani y representantes de Turquía, Israel, Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Fue el punto de convergencia de los intereses de todos. Y, una vez más, el punto de acuerdo fue la postura antikurda. Por eso estuvimos al borde de una grave crisis.
En aquel momento, el ministro de Asuntos Exteriores turco había declarado que también intervendrían en Irak, concretamente en la región autónoma kurda. Desde su isla prisión de Imrali, Öcalan escribió inmediatamente cartas a los líderes kurdos en Irak —Mesud Barzani, Nechirvan Barzani y Bafel Talabani— instándolos a actuar conjuntamente contra esta amenaza. Él mismo amenazó al gobierno turco con poner fin al proceso de diálogo. Todos los medios de comunicación kurdos transmitieron esta amenaza en directo, lo que provocó que millones de kurdos en todo el mundo salieran a las calles. La unidad kurda y la movilización de la sociedad lograron evitar el peligro en el último momento. Esto ha fortalecido una vez más las conversaciones sobre la unidad nacional.
Para los kurdos, la mejor estrategia es la tercera vía: buscar la resolución del conflicto con los Estados pertinentes directamente mediante el diálogo y promover la integración democrática con aquellos Estados que estén dispuestos a reconocer a los kurdos.
LoQueSomos: En Turquía se está llevando a cabo un proceso de paz impulsado por Öcalan. ¿Cómo evaluás el progreso alcanzado hasta ahora?
Nilüfer Koç: Si bien Öcalan ha mantenido un proceso de diálogo con el Estado turco desde el 27 de febrero de 2025, está directamente vinculado a los acontecimientos políticos en la región. La histórica declaración de Öcalan el 27 de febrero, en la que esbozó su estrategia para la paz y una sociedad democrática, marca un punto de inflexión histórico. El PKK declaró un alto el fuego al día siguiente, con vigencia a partir del 1 de marzo. Entre el 12 y el 16 de mayo de 2025, durante el XII Congreso del PKK, la organización abandonó su estrategia de lucha armada y se disolvió. En dicho congreso, el PKK adoptó el Manifiesto por una Sociedad Comunitaria Democrática en sustitución del Manifiesto sobre el Camino de la Revolución de Kurdistán, adoptado al inicio del movimiento. En otras palabras, se proclamó una estrategia política democrática.
El 11 de julio de 2025, bajo el liderazgo de Besê Hozat, copresidenta del Consejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), treinta guerrilleros pusieron en práctica el primer paso de la estrategia política democrática, adoptada en una ceremonia de quema de armas. En una rueda de prensa celebrada el 25 de septiembre de 2025, el movimiento kurdo anunció la retirada de sus fuerzas de Bakur y de diversas posiciones estratégicas. En consecuencia, la guerra cesó. Las hostilidades se detuvieron.

LoQueSomos: Frente a estas medidas tomadas por el PKK, ¿cómo respondió el gobierno turco?
Nilüfer Koç: A partir del 1 de julio de 2025, comenzaron a cumplir con el alto el fuego. En otras palabras, la decisión de la parte kurda, vigente desde el 1 de marzo, de cesar las hostilidades y detener los combates, tuvo en la práctica una respuesta de las fuerzas estatales turcas ya el 1 de julio. Además, se creó una comisión en la Gran Asamblea Nacional de Turquía para tratar el asunto, la cual inició sus labores. Delegaciones viajaron a Imrali con permisos administrativos. Sin embargo, la parte turca no ha tomado ninguna medida tangible ni concreta. En particular, se cuidan de no proporcionar ningún documento ni prueba oficial. Las medidas adoptadas son decisiones de la administración. Carecen de estatus oficial. El trabajo oficial adicional realizado incluye las actividades de la comisión de la Gran Asamblea Nacional Turca, los informes emitidos por dicha comisión y la visita de una delegación de la misma a Imrali y su reunión con Abdullah Öcalan, que sigue retenido como rehén político y su confinamiento solitario continúa. Dependiendo del clima político, la entrada y salida de la isla-prisión están bajo control estatal.
LoQueSomos: ¿Cuál tendría que ser el rol de Öcalan?
Nilüfer Koç: La parte kurda ha propuesto que su líder sea nombrado negociador jefe. Esto le daría a Öcalan mayor acceso al exterior y le permitiría llevar a cabo sus planes y programas con libertad. El cargo de Öcalan aún no tiene un título oficial. Mientras tanto, el gobierno turco busca nuevos aliados para prolongar su mandato. En cualquier caso, la resolución de la cuestión kurda es urgente. El futuro de Turquía depende de la solución de este problema. Los kurdos también tienen muchas opciones, ya que todos en la región buscan aliados. Dado que los kurdos están organizados políticamente en todas partes —en Turquía, Irán, Irak y Siria—, sin duda encontrarán su camino. Sin embargo, la vía racional es encontrar una solución sin guerra, a través de la democracia. Creo que Öcalan seguirá insistiendo en esto.

LoQueSomos: ¿Creés que se logrará la liberación física de Öcalan?
Nilüfer Koç: A Abdullah Öcalan se le preguntaba con frecuencia sobre su libertad. En varias ocasiones dejó muy clara su postura al afirmar: “Nunca he considerado la libertad personal aislada de la libertad social. Es más, siempre he sostenido que las libertades individuales no pueden encontrar su verdadero significado en condiciones donde no se ha establecido la libertad social”.
Debo señalar algunos hechos legales que representan un obstáculo para el proceso de diálogo entre Öcalan y el Estado turco. En 2002, Turquía promulgó una ley especial para Öcalan, que le imponía una forma más severa de cadena perpetua agravada. Como resultado, Öcalan debe pasar el resto de su vida en la isla-prisión de Imrali.
LoQueSomos: ¿Qué rol juega Europa en la situación de Öcalan?
Nilüfer Koç: Turquía es miembro del Consejo de Europa y está obligada a implementar las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) y del propio Consejo de Europa (CdE).
El TEDH dictaminó en 2014 que la cadena perpetua agravada sin posibilidad de libertad condicional impuesta a Öcalan violaba el Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH), específicamente en lo que respecta al “derecho a la esperanza”. El tribunal consideró que las cadenas perpetuas “irreductibles” constituyen un trato inhumano, lo que obliga a Turquía a establecer un mecanismo de revisión de sentencias.
El “derecho a la esperanza” se refiere a un principio jurídico que exige la revisión de las cadenas perpetuas tras un cierto período para evaluar si un recluso puede optar a la libertad condicional. Garantiza que las personas que cumplen cadena perpetua tengan una perspectiva realista de ser liberadas bajo condiciones específicas. Este concepto, arraigado en la jurisprudencia del TEDH, sostiene que ningún recluso debe ser condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Dicho trato se considera una violación del artículo 3 del CEDH, que establece que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”.
El Comité de Ministros del CdE supervisa activamente el cumplimiento por parte de Turquía de la sentencia de 2014 del TEDH relativa al “derecho a la esperanza” de Öcalan. En septiembre de 2025, el Comité instó a Turquía a establecer un mecanismo de revisión para las condenas a cadena perpetua agravadas, destacando que el aislamiento prolongado y estricto de Öcalan viola las normas de derechos humanos.
LoQueSomos: ¿El movimiento kurdo exige algo más con respecto a Öcalan?
Nilüfer Koç: Exige la libertad de circulación —es decir, el acceso de Öcalan al mundo exterior— como condición para continuar el proceso de diálogo. Políticamente, el movimiento kurdo exige que se reconozca el papel de Öcalan como principal negociador del movimiento, no solo política sino también legalmente. Desde un punto de vista ético, el deseo de los kurdos es su libertad. La lucha por su libertad siempre estará presente, independientemente de cómo se desarrolle el proceso de diálogo.
* Leandro Albani , periodista y escritor argentino, autor de los libros «Kurdistán. Crónicas insurgentes» (kunto a Alejandro Haddad), «Revolución en Kurdistán. La otra guerra contra el Estado Islámico», «ISIS. El ejército del terror», «Mujeres de Kurdistán. La revolución de las hijas del sol» (junto a Roma Vaquero Diaz), «No fue un motín. Crónica de la masacre de Pergamino», «Ni un solo día sin combatir. Crónicas latinoamericanas» y «Kurdistán urgente. Historias de un pueblo en resistencia». Ha realizado coberturas desde Venezuela, Bolivia, México, Cuba, Ecuador, España, Bélgica, Irán y Bashur (Kurdistán iraquí). En Ornitorrinco
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– Kurdistán en LoQueSomos.
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