El largo brazo de la censura en la Unión Europea
Por Iñaki Alrui*
Una sentencia plantea profundos interrogantes sobre la proporcionalidad de las sanciones y su encaje con la Libertad de Expresión, supuestamente consagrada en la Constitución española y en el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
El TJUE extiende el veto a RT a cada rincón de la Red
En un fallo que dibuja un nuevo y controvertido paisaje para la libertad de expresión y de comunicación en la era digital, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictado que la prohibición de difundir contenidos del canal ruso Russia Today (RT) se extiende a cualquier página web, incluso a aquellas sin ánimo de lucro. La sentencia, emitida este pasado jueves, 2 de julio, establece que el mero acto de compartir vídeos de este medio en plataformas de terceros puede ser considerado un delito, allanando el camino para que ciudadanos comunes enfrenten procesos penales con penas de hasta cinco años de prisión.

El origen: un caso alemán que desafía los límites
La resolución del alto tribunal europeo surge de una cuestión prejudicial planteada por un tribunal de Saarbrücken, Alemania, en el contexto de un proceso penal contra tres personas. Estos ciudadanos son acusados de haber publicado en repetidas ocasiones vídeos procedentes del canal RT Deutschland a través de una página web de acceso libre y gratuito, que se financiaba exclusivamente mediante donaciones de sus usuarios. La defensa argumentó que los acusados no eran «operadores» económicos, ya que la web no desarrollaba una actividad comercial y no generaba ingresos. Sin embargo, el TJUE ha desestimado este argumento, considerando que el concepto de «operador», a efectos de las sanciones, es mucho más amplio.
El fallo: la irrelevancia del lucro y la amplitud de la difusión
La sentencia del TJUE establece un precedente de gran calado al determinar que la ausencia de ánimo de lucro no es un factor excluyente para ser considerado responsable de la difusión de contenido prohibido. El tribunal precisa que el concepto de «operador» incluye a cualquier persona que, de forma directa o indirecta, ponga a disposición del público los contenidos sancionados, ya sea a través de una actividad remunerada o de un sitio web sostenido por aportaciones voluntarias. Asimismo, la calificación como «operador» no depende ni del alcance ni de la duración de la difusión. Basta con que exista una responsabilidad, directa o indirecta, en la puesta a disposición del público de estos contenidos para incurrir en una conducta penal.

El objetivo: frenar la información rusa
El canal Russia Today ha sido progresivamente arrinconada en el tablero mediático europeo. Su señal fue prohibida por primera vez en Ucrania en 2014, y años después, en 2020, los gobiernos de Letonia y Lituania hicieron lo propio. La versión germana del canal, RT DE, tampoco escapó al cerco y cesó sus emisiones en febrero de 2022. Pero fue en el inicio del conflicto de Rusia con Ucrania cuando precipitó una reacción en cadena: Polonia primero, y acto seguido todos los Estados miembros de la Unión Europea, anunciaron la suspensión de las transmisiones de RT en sus respectivos territorios. A la vez, múltiples operadores de televisión de pago a nivel internacional retiraron la señal de sus parrillas. El cerco se extendió al universo digital: gigantes como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube bloquearon el acceso a los contenidos de RT en el conjunto de la UE, mientras que Microsoft eliminó la aplicación del canal de su tienda oficial y borró sus resultados del buscador Bing. Apple, por su parte, fue aún más lejos al retirar la app RT News de su plataforma de descargas en todo el mundo, con la única excepción de Rusia.
El tribunal justifica esta amplia interpretación bajo el objetivo primordial del legislador europeo: impedir la difusión de la propaganda impulsada por el Kremlin. Según el fallo, esta es la única manera de proteger el orden y la seguridad públicos de la Unión Europea. La medida, adoptada originalmente en 2022 tras la escalada del conflicto en Ucrania, no solo afecta a la cadena rusa y sus plataformas, sino que ahora se extiende a cualquier ciudadano que, desde su blog, red social o página web, comparta un vídeo de RT. La ley alemana, que se basa en esta normativa comunitaria, contempla penas de hasta cinco años de prisión por infringir las prohibiciones mediáticas, lo que sitúa a los ciudadanos comunes en el punto de mira de la justicia europea.
Reacciones: censura y arquitectura represiva
La reacción de Rusia no se ha hecho esperar. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha condenado la decisión calificándola como una «grave violación de los Derechos Humanos» y un ejemplo de «persecución judicial». En un comunicado, Zajarova ha advertido que el fallo permite a las autoridades de cualquier país de la UE «llevar a cabo represiones masivas contra ciudadanos comunes que tienen su propia visión de los acontecimientos mundiales, distinta de la impuesta desde arriba».
Desde una perspectiva más amplia, la sentencia plantea profundos interrogantes sobre la proporcionalidad de las sanciones y su encaje con la Libertad de Expresión y de Comunicación, supuestamente consagrada en la Constitución española y en el Convenio Europeo de Derechos Humanos. El fallo puede sentar un precedente legal de responsabilidad penal difusa, donde el simple acto de compartir o retuitear se convierte en un delito. Este nuevo marco normativo, pensado inicialmente para medios rusos, podría ser aplicado en el futuro a otras narrativas consideradas hostiles, creando una arquitectura represiva que redefine la relación entre el ciudadano y la información en el espacio digital europeo.
La Unión Europea sigue allanando el camino para un enfrentamiento contra lo que denominan “la amenaza Rusa”, más allá de la aventura militar, la censura y la manipulación informativa son también parte de ese camino europeo. En la UE, el Derecho a la Información es cercenado sutilmente bajo el manto de la seguridad y la lucha contra el “enemigo”, pero en realidad se limita el acceso a datos y relatos incómodos para el poder.
¡Vaya jardín europeo de las libertades que nos está quedando! Pero la dictadura es Rusia…
#LibertadDeComunicación #LibertadDeExpresión
#DerechoAlaInformación
* Miembro de la Asamblea de Redacción de LQSomos.
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Sí, tan vergonzosa actuación es propia de la guerra desatada por la UE contra el derecho a una información plural. Inaceptable que el recurso a «la seguridad» elimine derechos y trate a la ciudadanía como frágil menor de edad.
Mientras tanto, las apologias del Neo fascismo rampante siguen teniendo carta blanca y el acceso a canales que difunden ( como » derecho a defensa de Israel’ ) el genocidio de la población y derechos palestinos o la agresión contra Irán y el criminal bloqueo a Cuba, con puerta abierta y sanciones a disidencias ( 5 Ulm y más).
Como paramos estos atropellos?
Qué hacer?
Como denunciar?
La situación merece- al menos- iniciar la recogida masiva de firmas en toda la UE.
Quienes sepan hilvanarlo…
Que lo hagan! y pronto!
Hace 3 ó 4 días Albert Santín, entrevistador del programa La Pirenáica de Radio Belarus, entrevistó a John MH que denunciaba la censura existente y manifestaba : “¡En la Unión Europea la democracia es una palabra vacía!”
Veo que dos días después ya no está disponible el vídeo de la entrevista:
https://www.youtube.com/post/UgkxHR01pXPgEirc8kzJiuRpRagL_GINEdKD