31 de diciembre de 1958: la revolución ha triunfado

31 de diciembre de 1958: la revolución ha triunfado

Por Daniel Alberto Chiarenza

“¡Todo el poder al ejército rebelde!” 31 de diciembre de 1958: ocupación por parte de las fuerzas que conduce el Che Guevara de Santa Clara… La revolución ha triunfado.

A fines de 1956, Ernesto “Che” Guevara, está entre los doce sobrevivientes del accidentado desembarco del Granma y se interna en la Sierra Maestra. En junio de 1957, el “Che” es nombrado Comandante y edita un periódico en plena selva: Cuba Libre.

Nos cuenta Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de América Latina” que “El Che Guevara decía que el subdesarrollo es un enano de cabeza enorme y panza hinchada: sus piernas débiles y sus brazos cortos no armonizan con el resto del cuerpo. La Habana resplandecía, zumbaban los cadillacs por sus avenidas de lujo y en el cabaret más grande del mundo ondulaban, al ritmo de Lecuona, las vedettes más hermosas; mientras tanto, en el campo cubano, sólo uno de cada diez obreros agrícolas bebía leche, apenas un cuatro por ciento consumía carne y, según el Consejo Nacional de Economía, las tres quintas partes de los trabajadores rurales ganaban salarios que eran tres o cuatro veces inferiores al costo de la vida”.

Continuaba describiendo Galeano: “[Luego del triunfo de la Revolución] en su despacho de La Habana, el Che Guevara me enseño que la Cuba de Batista no era sólo de azúcar: los grandes yacimientos cubanos de níquel y de manganeso explicaban mejor, a su juicio, la furia ciega del Imperio contra la Revolución”.

Todas las fuerzas posibles ya estaban aglutinadas contra la dictadura: ciudad, llanura y montaña. La gran ofensiva contra Sierra Maestra terminó en vergonzosa retirada del ejército regular cubano. Así, a lo largo del eje Sierra Maestra-Santiago, la revolución avanzará a pasos agigantados. Sobre La Habana, convergirán las columnas del ejército rebelde comandadas por Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos. Hasta la provincia de Las Villas (centro de la Isla) fue una especie de paseo guerrillero.

No obstante, el desesperado dictador Fulgencio Batista, intentará una última maniobra. Convoca a elecciones, reservándose el derecho de designar sucesor. Pero la falacia “aperturista” se desmorona. Los comicios no interesaron a nadie. El designado por Batista, Rivero Agüero, no llegará a tomar el gobierno. La concurrencia electoral no llegó al 30% en La Habana y no pasó el 10% en las zonas rurales, e igualmente son datos “inflados”. Batista y los suyos comprenden su absoluta soledad.

El 13 de diciembre de 1958 se realizó una entrevista al Comandante Ernesto Che Guevara por la emisora de radio 6BF del Ejército Rebelde. El Che manifiesta que el régimen del “sargento” Fulgencio Batista se encuentra al borde de sufrir el síncope final, de forma inevitable, a consecuencia de la gran magnitud de las fuerzas rebeldes.

Guevara, inteligentemente, analiza cuál era la situación de Las Villas, en ese momento, comparada con la situación que tenían ellos, inicialmente, en Sierra Maestra. Además, manifestó el argentino-cubano que en Santa Clara estaban situados en una posición de vital importancia debido a que se encontraban muy cerca de las principales ciudades y de la Carretera Central, además de que era más fácil recibir auxilios desde el llano.

Estratégicamente, el Ejército Rebelde tenía la obligación de necesitar incomunicado y asegurado al Occidente del Oriente de Cuba, y el Che jugó una táctica fundamental porque a su octava columna Ciro Redondo, la Conducción Revolucionaria le había encomendado la difícil misión de la toma de Santa Clara. Si esto prosperaba se obtendría el control de toda la provincia de Las Villas y todos los obligados traslados de tropas enemigas hacia Oriente tenían que hacerse por vía aérea, para lo cual eran necesaria una considerable cantidad de aviones, de los cuales el régimen no disponía. Con esto, además aumentaría exponencialmente la credibilidad del Ejército Rebelde y aumentaría su prestigio a nivel nacional e internacional. La ciudad contaba con una gran guarnición, tanques, morteros y buen armamento en general, además del apoyo de la aviación.

El 15 de diciembre los guerrilleros comandados por Guevara cortaron el puente de Falcón y tomaron el poblado de Fomento tras un pequeño combate, donde resultó herido un combatiente rebelde. Esa misma noche quedó de servicio el puente sobre el río Calabazar, lo cual impedía el posible paso del tren blindado hacia Oriente. El camino estaba listo para la batalla final, pero el Che esperaría el momento y el lugar oportuno para darla. Calculaba que aún necesitaba un mes de lucha –pero las cosas se precipitaron- para toma en forma efectiva y sin riesgos, Santa Clara.

Evaluando las acciones del Ejército Rebelde en su totalidad, se prepara, entonces, para las dos últimas y decisivas batallas. Por ejemplo, en Guisa, provincia de Oriente, Fidel derrota a un enemigo provisto de vehículos blindados. Y, ahora sí, metidos comprometidamente en la Batalla de Santa Clara, capital de la provincia de Las Villas –que era un centro estratégico de comunicaciones y transporte crucial para el ejército e Batista- el “Che”, que se encontraba desde un par de días antes en ese lugar asediando, en un primer momento, la ciudad y concitando un gran apoyo popular, anula un tren blindado que transportaba armas y soldados aún leales al Dictador. Antes que esto, tuvieron que desalojar de la Loma de Capiro al enemigo, éste se retira hacia el tren blindado que descarrila, gracias al uso de los cócteles Molotov, y los rebeldes –haciendo alarde de un valor inusitado- destruyeron todas las líneas ferroviarias, después de un intenso combate, los esbirros del “batistato” son obligados a rendirse como resultado del golpe devastador al régimen.

También Galeano, pero en Memoria del Fuego 3, El Siglo del Viento, enfatiza: “Queda Cuba cortada en dos cuando Camilo Cienfuegos se hace dueño del cuartel de Yaguajay, tras once días de combate, y el Che Guevara entra en la ciudad de Santa Clara. La fulminante ofensiva arrebata a Batista la mitad del país”.

Actualmente, la ciudad de Santa Clara, puede mostrar a los visitantes del mundo, el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara, un lugar de memoria y homenaje donde descansa sus restos (aunque sea “un muerto que no para de nacer”) y los de sus compañeros caídos en Bolivia, llegando a Santa Clara en una emotiva caravana multitudinaria en 1997.

Es que Santa Clara es reconocida como la ciudad donde se selló la victoria revolucionaria, un símbolo perdurable de la lucha y el legado del Che Guevara en Cuba.
Finalmente, el 1° de enero de 1959, Batista huyó de la Isla y Fidel Castro lanzó, desde la Sierra Maestra, la proclama de “¡Todo el poder al Ejército Rebelde!”. Se desencadenó una huelga general que paralizó al país por seis días. Al día siguiente, el “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos entraban en La Habana al frente de las columnas rebeldes, y formaban un gobierno de coalición en el que estaba representada toda la oposición.

Fidel Castro, el jefe rebelde, llegó a La Habana el 8 de enero. ¡Se acabó el son! Comienza la verdadera revolución.

Luis Vitale en “De Bolívar al Che” analiza: “Ernesto Guevara fue afinando su estrategia global desde el primer momento […]. El 30 de septiembre de 1960, en el discurso de despedida a las brigadas internacionales de trabajo voluntario, El Che manifestó que los problemas comunes de nuestros pueblos hacían factible una estrategia común de liberación nacional y social”.

Más artículos del autor

Comparte este artículo, tus amig@s lo agradecerán… 
Mastodon: @LQSomos@nobigtech.es;  Friendica: Loquesomos;
Telegram: LoQueSomosWeb; Bluesky: LQSomos;
Twitter:
@LQSomos; Facebook: LoQueSomos;
Instagram: LoQueSomos WhatsApp: LoQueSomos;

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.