Un mundo sin preparación para una pandemia grave, mientras el ébola avanza en la RDC
Por Selodi Gasan Adie
A seis años del COVID-19 y a una década de la peor crisis de ébola, el planeta no solo no está más seguro frente a las pandemias, sino que se encuentra «al borde de un abismo». Así lo advierte un informe de la Junta de Vigilancia de la Preparación Mundial (GPMB) publicado este pasado lunes, mientras en la República Democrática del Congo (RDC) la Organización Mundial de la Salud (OMS) lucha contrarreloj para frenar un brote de ébola de una cepa sin vacuna aprobada
El informe de la GPMB, titulado «A World on the Edge: Priorities for a Pandemic-Resilient Future” (Un mundo al borde del abismo: prioridades para un futuro resiliente frente a las pandemias), señala que la desconfianza, la fragmentación geopolítica y la caída de la ayuda al desarrollo —en niveles no vistos desde 2009— están creando un «terreno fértil» para que el próximo brote sea aún más devastador que el COVID-19, con impactos sanitarios, económicos y políticos más graves. El informe encuentra que a medida que los brotes de enfermedades infecciosas se vuelven más frecuentes, también se están volviendo más dañinos, con un aumento de los impactos en la salud, la economía, la política y otros aspectos sociales, y también menos capacidad para recuperarse de ellos.
«El mundo no carece de soluciones, pero sin confianza y equidad, esas soluciones no llegarán a las personas que más las necesitan», declaró la copresidenta de la Junta, Kolinda Grabar-Kitarović.
Un brote sin vacuna y con cientos de casos sospechosos
Mientras los líderes políticos debaten en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud sobre el Acuerdo de Pandemias, el reloj no se detiene. En el este de la RDC, un brote de ébola declarado el domingo 17 como emergencia de salud pública internacional ya suma más de 500 casos sospechosos y 130 muertes. La cepa identificada es la del virus Bundibugyo, para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
La doctora Anne Ancia, representante de la OMS en la RDC, informó que el brote se ha extendido a las provincias de Ituri y Kivu del Norte, con casos confirmados en Butembo y Goma, y ya ha llegado a Uganda con dos casos importados. Aunque se evalúa el uso de una vacuna contra la cepa Zaire, su disponibilidad tardaría al menos dos meses.
«No son dos meses antes de que el brote termine. Recordemos el anterior: tardó dos años», advirtió Ancia.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha alertado de que las provincias afectadas albergan a más de dos millones de desplazados internos y retornados, así como a 11.000 refugiados sudaneses del Sur y más de 2000 refugiados ruandeses y burundeses, en un contexto de capacidad sanitaria ya debilitada por el conflicto.
La OMS subraya que la clave para contener la transmisión no es solo la vacuna, sino el trabajo comunitario de base para concienciar a la población, combatir la desinformación y garantizar medidas sanitarias en los funerales. «Si usamos medidas coercitivas y la población no está de acuerdo, veremos cómo desaparecen los cadáveres y los casos sospechosos se niegan a acudir a los hospitales», advirtió la doctora Ancia, en línea con las advertencias del informe de la Junta sobre la erosión de la confianza.
Tres prioridades para evitar el desastre
Ante este panorama, la Junta de Vigilancia —que concluirá su mandato en 2026— insta a los líderes políticos a:
1. Establecer un mecanismo de monitoreo independiente y permanente del riesgo de pandemias.
2. Avanzar hacia el acceso equitativo a vacunas, pruebas y tratamientos mediante la conclusión del Acuerdo sobre Pandemias.
3. Asegurar una financiación sólida para la preparación y la respuesta al «día cero».
«Si la confianza y la cooperación siguen fracturándose, todos los países estarán más expuestos cuando llegue la próxima pandemia. La preparación no es solo un desafío técnico: es una prueba de liderazgo político», afirmó la copresidenta de la Junta, Joy Phumaphi.
El mensaje es claro: el tiempo se acaba. El mundo está al borde, y la próxima pandemia podría ser peor que la anterior. Mientras tanto, en el este de la RDC, el ébola avanza sin vacuna y con la confianza de las comunidades como el principal escudo disponible.
⇓Leer-descargar Informe (En inglés)⇓
A World on the Edge: Priorities for a Pandemic‑Resilient Future
* Con información de Global Preparedness Monitoring Board y OMS
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