Las enfermedades no transmisibles causan ya tres de cada cuatro muertes en el mundo

Las enfermedades no transmisibles causan ya tres de cada cuatro muertes en el mundo

Un cargamento de suministros de emergencia para la respuesta al ébola llega al aeropuerto de Bunia, en la provincia de Ituri, República Democrática del Congo. © UNICEF/Carmel Ndomba Mbikayi

Por Luz Micelio

La OMS publica sus nuevas Estimaciones Mundiales de Salud: la esperanza de vida recupera los niveles prepandemia, pero el alzhéimer, la diabetes y las enfermedades renales escalan posiciones entre las causas de muerte, mientras la ansiedad y la depresión ganan peso en la pérdida de años de vida saludable.

La esperanza de vida mundial ha regresado prácticamente a los niveles anteriores a la pandemia. En 2023 alcanzó los 73,3 años, apenas una décima por debajo de los 73,4 años registrados en 2019, según las nuevas Estimaciones Mundiales de Salud publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, la recuperación ha sido más lenta cuando se mide cuánto de ese tiempo se vive con buena salud: la esperanza de vida saludable se situó en 62,8 años, todavía 0,4 años por debajo del nivel prepandemia.

El dato más revelador del informe es el cambio en el perfil de la mortalidad global. Las enfermedades no transmisibles —como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes y las demencias— causaron el 74 % de todas las muertes en 2023, frente al 58 % en 2000. «Vivir más es uno de los grandes logros de la salud pública», señaló Alain Labrique, director del Departamento de Datos, Salud Digital, Análisis e Inteligencia Artificial de la OMS. «El próximo desafío es garantizar que esos años adicionales se vivan con buena salud, al tiempo que los sistemas sanitarios estén preparados para responder a las necesidades cambiantes de las poblaciones», añadió.

La demencia es uno de los mayores desafíos para la salud de nuestra generación. Fotografía: OMS/Yoshi Shimizu

Las diez principales causas de muerte

Las diez principales causas provocaron 33 millones de los 61 millones de fallecimientos registrados en 2023, es decir, más de la mitad del total. Ocho de ellas fueron enfermedades no transmisibles. Esta es la clasificación mundial de la OMS:

• Cardiopatía isquémica (9,5 millones de muertes, ~16 % del total)
• Accidente cerebrovascular (6,8 millones)
• Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (3,6 millones)
• Infecciones de las vías respiratorias inferiores (2,7 millones)
• Alzhéimer y otras demencias (2,1 millones)
• Diabetes (2 millones)
• Cánceres de tráquea, bronquios y pulmón (1,8 millones)
• Enfermedad cardíaca hipertensiva
• Enfermedades renales
• Enfermedades diarreicas

La cardiopatía isquémica se mantiene con diferencia como la principal causa de muerte y es, además, la enfermedad que más ha aumentado en términos absolutos desde comienzos de siglo, con tres millones de muertes más que en 2000.

El alzhéimer se triplica y la diabetes se duplica

Entre los cambios más pronunciados de las últimas dos décadas figura el avance del alzhéimer y otras formas de demencia, que pasaron del puesto 19 en 2000 al quinto en 2023. En ese periodo, el número de muertes se triplicó hasta los 2,1 millones. Las mujeres representan el 66 % de los fallecimientos por estas enfermedades.

La diabetes también ha ganado peso: provocó unos dos millones de muertes en 2023, más del doble que en 2000, y se situó como la sexta causa de muerte mundial. Los cánceres de tráquea, bronquios y pulmón ocuparon el séptimo lugar, con 1,8 millones de fallecimientos, frente a 1,1 millones a comienzos de siglo. Las enfermedades renales escalaron del puesto 17 al noveno, mientras el número de muertes aumentó un 86 %.

El COVID-19 sale del ‘top ten’

El COVID-19, que llegó a convertirse en la principal causa de muerte mundial en 2021, quedó fuera de las diez primeras posiciones por primera vez desde el comienzo de la pandemia. Las muertes directamente atribuidas a la enfermedad descendieron a unas 900.000 en 2023, situándola en el puesto 14, frente a los 5,3 millones de 2020 y los 9,4 millones de 2021.

Las nuevas estimaciones también muestran progresos frente a otras enfermedades que hace dos décadas figuraban entre las principales causas de muerte. Las muertes por VIH y sida cayeron un 62 % desde 2000, y la enfermedad pasó del séptimo puesto mundial al 22. También disminuyeron las muertes relacionadas con las complicaciones del nacimiento prematuro, que se redujeron un 30 % y dejaron de figurar entre las diez principales causas.

Desigualdades entre países ricos y pobres

El informe subraya que el peso de las enfermedades no transmisibles está aumentando en los países de bajos ingresos, aunque allí las infecciones y otras enfermedades transmisibles siguen teniendo una presencia mucho mayor que en los países ricos. En 2023, por primera vez, las enfermedades transmisibles representaron menos de la mitad de todas las muertes. Aun así, siete de las diez principales causas de muerte en esos países siguen siendo enfermedades transmisibles o afecciones maternas, neonatales y nutricionales, con la malaria, la tuberculosis y el VIH/sida entre las diez primeras.

En los países de altos ingresos, la situación es muy distinta: nueve de las diez principales causas de muerte son enfermedades no transmisibles, y el alzhéimer y otras demencias ocupan ya el tercer lugar.

Un técnico de laboratorio realiza una prueba de detección del VIH en un centro médico de Hayatabad, en el distrito de Peshawar (Paquistán). © WHO/Asad Zaidi

Más ansiedad y depresión

Las estimaciones de la OMS también muestran cambios importantes en enfermedades y trastornos que no siempre provocan la muerte, pero sí una importante pérdida de años de vida saludable. Entre 2019 y 2023, la tasa mundial ajustada por edad de años de vida saludable perdidos por trastornos depresivos aumentó aproximadamente un 20 %. En el caso de los trastornos de ansiedad, el incremento fue de casi el 45 %. En conjunto, ambas condiciones representaron unos 110 millones de años de vida saludable perdidos en 2023 debido a muerte prematura o discapacidad.

Los trastornos relacionados con el consumo de drogas también presentan fuertes diferencias regionales: entre 2000 y 2023, las Américas registraron los mayores aumentos tanto del riesgo de mortalidad como de la pérdida de años de vida saludable asociados a estos trastornos.

Para la OMS, estas estimaciones permiten observar no solo cuánto vive la población, sino también qué enfermedades están modificando con mayor rapidez el panorama sanitario. Conocer las causas de muerte y discapacidad ayuda a identificar riesgos, detectar desigualdades y orientar las políticas y los recursos hacia las poblaciones con mayores necesidades.

⇒ Ver informe:
Las Estimaciones de Salud Global de la OMS, clic aquí

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