En China, un periodismo virtual muy real
Imagen del cortometraje generado por IA «Walking Mother». Cortesía del director Li Rang
Por Zeng Yan*
La inteligencia artificial generativa proporciona al periodismo una novedosa gramática visual, que permite dar una nueva vida a los archivos o crear presentadores virtuales
En Wuan, la capital de la provincia china de Hubei, una mujer de 55 años llamada Chen Yurong pasó siete meses caminando 10 kilómetros al día para ayudar a su hijo. Los médicos le habían explicado que su hijo de 31 años necesitaba un trasplante de hígado, pero ella, al padecer esteatosis hepática, una acumulación excesiva de grasa en el hígado, no podía actuar como donante.
Chen Yurong se dedicó entonces a realizar largas caminatas diarias y a seguir un régimen alimentario estricto. Siete meses después, su esteatosis había desaparecido completamente, un proceso que normalmente demora varios años. Mediante una operación que duró 14 horas, Yurong pudo donar una parte del hígado a su hijo y le salvó la vida.

La historia de “la madre andarina”, que la prensa china difundió ampliamente en 2009, volvió a emerger el pasado mes de mayo con motivo de la Fiesta de la Madre, esta vez en forma de reportaje creado por IA. En el vídeo, una silueta solitaria evoluciona siguiendo el ritmo de las estaciones y sus pasos resuenan en las calles vacías. Una historia que estaba guardada en los archivos encontró de pronto una nueva intensidad emocional entre los más jóvenes. Dos días después de su publicación en Douyin, la versión china de Tik Tok, el vídeo había sido visto por millones de internautas y recibió casi 300.000 ‘likes’.
Más que una simple adaptación, este reportaje es una muestra de las posibilidades que la IA generativa ofrece a los periodistas para renovar una narración.
Devolver la vida a un archivo
“En su día, esta historia conmovió a un público muy amplio, pero una década después, muchos jóvenes no habían oído hablar de ella”, explica Li Rang, director del vídeo. “Una historia tan bella no debería sucumbir al paso del tiempo”.
Li Rang afirma que la IA le permitió narrar una historia del pasado con un lenguaje visual actual. El vídeo condensa un recorrido de siete meses en pocos minutos y evoluciona con fluidez a medida que las estaciones pasan a la orilla de un río. Con un equipo de producción tradicional, esas escenas habrían necesitado un presupuesto considerable y un dilatado calendario de filmación. Además, las imágenes generadas mediante la IA aportaron al equipo una libertad creativa poco usual al permitirle modular el ambiente, la iluminación y el ritmo de cada secuencia.

A lo largo de toda la obra, la madre está filmada de espaldas. En vez de generar distancia, esta silueta sin rostro invita al espectador a proyectar sobre ella sus propias memorias y emociones. En palabras de un espectador: “no se ve su rostro, porque millones de madres habrían hecho lo mismo que ella”.
La IA no puede reemplazar el trabajo sobre el terreno, ni la verificación de los hechos o la opinión editorial
Para Li Rang, este proyecto ilustra la creciente importancia que adquiere la IA en las salas de redacción. La tecnología permite reconstruir escenas difíciles de filmar y actualizar los archivos periodísticos, pero no puede reemplazar el trabajo en el terreno, ni la verificación de los hechos ni la opinión editorial. “El meollo del periodismo sigue siendo la verdad”, asegura Rang. “La IA debe reforzar la verdad, no fabricarla”.
Presentadores virtuales
Esta experiencia se inscribe en una evolución que ya está en marcha en las salas de redacción chinas. Más allá de la reutilización de archivos, la IA generativa remodela la producción y la forma de presentar la información.
En Xinhua, la agencia de prensa oficial de China, esta tecnología ha sido recientemente introducida a través de una nueva plataforma de presentadores generados por IA. En vídeos piloto, estos presentadores virtuales difunden informaciones que tratan, por ejemplo, de la venta de vehículos eléctricos en China o de la visita a Beijing de un dirigente extranjero, y en los que adoptan el ritmo pausado propio de los noticieros de televisión elaborados para pantallas móviles.

El efecto puede ser desconcertante. Para el presentador Dong Qianqi, la imagen de su doble digital le dio la impresión de que se miraba a un espejo capaz de hablar. Su avatar es idéntico a él mismo, casi al milímetro, pero nunca se cansa y jamás se confunde al transmitir la información. Este malestar inicial se disipó progresivamente y Dong Qianqi pudo comprobar cómo la IA reproduce con facilidad la pronunciación, el ritmo y las expresiones faciales. “El sistema tiene más dificultad para reproducir la expresión en vivo, los vínculos auténticos con los entrevistados y una comprensión real de la actualidad”, explica.
La llegada de los presentadores digitales ha hecho que algunos de ellos se replanteen su función
La llegada de los presentadores digitales ha hecho que algunos de ellos se replanteen su función: ahora dedican menos tiempo a leer los textos en el estudio y más a los reportajes en directo, las entrevistas en el terreno y el análisis.
Sincronización del movimiento labial y timbre natural
“Cada vez se recurre más a la tecnología para racionalizar las tareas cotidianas y permitir que los reporteros y presentadores se concentren en tareas que giran alrededor del juicio humano”, explica Bai Lefu, un ingeniero que participa en el desarrollo de presentadores digitales. Para los equipos de redacción, el atractivo de la tecnología radica también en la rapidez y la eficacia. Los presentadores de IA pueden realizar tareas de producción repetitivas, difundir actualizaciones las 24 horas del día y reaccionar rápidamente en caso de noticias urgentes, sin necesidad de maquillaje, coordinación en estudio o repetidas grabaciones.
“Una vez que se ha redactado el guion, el sistema genera rápidamente un vídeo con los movimientos labiales sincronizados y un timbre de voz natural”, explica Bai Lefu, que afirma que los redactores humanos deben mantener “el dominio de la situación”. Para él, ese uso no se limita a una simple cuestión de eficacia. “La IA multimodal”, explica, “anula las fronteras tradicionales entre texto, audio y vídeo. Ahora se espera que los periodistas piensen cada vez más de manera visual desde el principio y tengan en cuenta no solo el contenido, sino también cómo se muestra ese contenido en una pantalla de teléfono móvil, como va a difundirse y cómo va a captar la atención del espectador en pocos segundos”.
Entonces, ¿qué sigue siendo estrictamente humano en el trabajo periodístico? Según Xuan Changchun, vicedecano de la facultad de periodismo y comunicación de la Universidad de Xiamen, el debate es más amplio y abarca a la contribución del periodismo a la sociedad. “Sea cual sea la evolución de la IA”, dice, “funcionará mediante la explotación y recombinación de las informaciones existentes”. El periodismo, al contrario, genera conocimientos nuevos, derivados de la observación inmediata, el reportaje, las investigaciones y los contactos directos con las fuentes.
Para Changchun, no se trata solamente de una distinción técnica. Los periodistas se mueven en el núcleo de la actualidad, de una forma que les permite “captar detalles, calor humano y autenticidad que trascienden el texto y los datos”. Los profesionales de la prensa ejercen también diversas formas de discernimiento difíciles de automatizar, ya que escogen los sucesos que merecen la atención del público y deciden cómo deben tratarse. “Ese juicio de valor”, explica Changchun, “basado en la experiencia del mundo real, la conciencia ética y la comprensión del contexto, difícilmente puede reemplazarse con algoritmos”.
* Zeng Yan, es periodista en Beijing (China). Publicado en El Correo de la UNESCO
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