Colombia amenazada: activemos la solidaridad antifascista
Por Acacio Puig*
Las recientes elecciones colombianas expresan el avance de un golpe de estado de nuevo tipo, un golpismo sin embargo bien decidido a copiar, en un futuro próximo, el golpismo militar pinochetista y tantos otros, al servicio de la doctrina Monroe y la feroz neocolonización del continente por el imperialismo estadounidense.
Por eso y antes de que sea demasiado tarde, urge activar la solidaridad internacional antifascista mediante la movilización permanente -social, política y sindical- que manifieste que la izquierda colombiana no está sola en ese combate por la justicia social y la soberanía.
El artículo «Gustavo Petro enciende alarmas: denuncia fraude, amenaza fascista y anuncia resistencia civil» sintetizaba claves del discurso de Petro ante el fraude electoral y la injerencia extranjera, el abandono de un proceso de transición democrática gubernamental (El Empalme). Proceso que se desea documentado con hechos, pero eludido y calumniado por la camarilla encabezada por De la Espriella y los amenazadores lineamientos de su proyecto neoliberal-fascista (bajada de impuestos, contrarreforma social y agraria, recorte de servicios públicos y pensiones y recurso a la fuerza… junto a la descalificación más burda y las salvajes amenazas a la izquierda, a Petro, a Cepeda y a trabajadores, familias y campesinos).

La autora Luz Micelio concluía, quizá con ingenuidad, “que el tiempo y la justicia tienen la palabra”. Pero el tiempo llega tarde siempre (como llegó tarde para las víctimas de Videla de Pinochet y hoy, para el pueblo miserabilizado por Milei en Argentina, o para la Venezuela víctima del secuestro de Maduro, tarde mientras sigue la intensificación del criminal bloqueo a Cuba o el intervencionismo estadounidense en Salvador y Honduras); en tanto que la justicia no es ajena -en Colombia ni en ningún otro lugar- a corrupciones ni adhesiones a los proyectos más reaccionarios. ¡Por eso hace falta más y hacerlo a tiempo!
Mejor que esperar al balance de la Historia será contribuir, mediante a acción internacional organizada, a que no se pierdan los logros actuales y se “avance sin transigir”, como proponía hace décadas -una consigna ya histórica de la izquierda social- en el continente suramericano. Y por eso urge activar ya la solidaridad internacional antifascista.
La camarilla de Abelardo De la Espriella ya está en acción, movilizando escuadrones de la muerte para expulsar campesinos beneficiarios del reparto de tierras producto de la reforma agraria del gobierno Petro o preparando escuadrones paramilitares, frente a las movilizaciones de defensa de derechos que inevitablemente ocurrirán después del cambio de gobierno previsto el próximo día 7 de agosto: «De la Espriella anuncia comandos urbanos para reprimir protestas«.

Todas las reflexiones que llaman a un balance crítico de errores y limitaciones del Pacto Histórico y del propio Gobierno de Gustavo Petro son aceptables y bien venidas sean : la izquierda necesita siempre y en todas partes, hacer balance de su actividad si quiere avanzar sin anquilosarse ¡cuando gana y cuando pierde!
Pero en este caso, es de importancia prioritaria discernir el fraude electoral en Colombia y hacerle frente por todos los medios al alcance. Y es en ese sentido que caracterizar la “victoria” de Abelardo De la Espriella como un fraude dinamizado por el gobierno Trump con apoyo sionista, es más que prioritario, por eso entiendo que no basta “aceptar a un gobierno ilegítimo” ni “presentar reclamaciones ante la ONU, la justicia colombiana o llamar a la resistencia activa y en su caso a la desobediencia civil”.
Sobre el fraude electoral importa retomar y difundir las acusaciones de Petro de hace un mes y su actual difusión en la televisión pública de Colombia: sobre esa difusión, ver «PETRO ESTALLA CONTRA TRUMP Y ABELARDO | Revela Pruebas de un Presunto Fraude Electoral»:
El censo oficial de votantes se cerró por la “Registraduría” (padrón) el pasado 30 de abril con el dato de 41.421.973 inscritos con derecho a voto. Ese registro oficial fue modificado cinco días antes de las elecciones, el día 26 de mayo. Fraudulentamente modificado, fuera de fecha y control, añadiendo 885.409 electores que votaron en 5.300 mesas calificadas por Petro como “atípicas” (en las que se contabilizaron más votos que votantes registrados en ellas) de modo que, sumándose a los datos cerrados en abril, el total de electores fraudulentamente registrados alcanzó la cifra de 42.307.373 personas. Así se abría a puesta a la compra de votos, el voto ejercido varias veces, la manipulación algorítmica… todo lo conocido en este período de putrefacción de `procesos electorales.
Petro había denunciado que el software privado, propiedad de los Hermanos Bautista era manipulable desde dentro o fuera del mismo y por eso defendía su sustitución por un software público con auditorías y controles. Llevaba tiempo en esa batalla, porque en las elecciones anteriores -que ganó- el mismo artilugio mafioso de la empresa de los Hermanos Bautista, le sustrajo ilegalmente más de 700.000 votos. La “Registraduría” no atendió sus demandas y siguió con el mismo “proveedor” este año 2026.
Finalmente, este 10 de julio, un canal crítico localizó al “usuario” (clandestino) que modificó los datos los días 20-21 de mayo, se trata de un ente siniestro que opera como: básicos_auditores_presidente_2026_ b3. ¿Una persona? ¿Un colectivo? ¿Una empresa especializada en trampas electorales como hemos conocido en otros casos y países? ¿De base organizativa sionista?… Efectivamente ¡Que suenen todas las alarmas!

Concluimos: Mejor prevenir que curar.
1-Sin descartar las apelaciones posibles a la justicia nacional e internacional, incluida la ONU, la izquierda antifascista-antiimperialista no puede esperar demasiado de organismos lentos, lastrados por serviles dependencias y que fundamentalmente solo concluyen haciendo declaraciones y recomendaciones a futuro.
2-Gobiernos progresistas del continente y con peso específico (como los de México y Brasil) tienen la responsabilidad de expresar su solidaridad con palabras y hechos. Otros, en situación más difícil como Cuba…pueden al menos decir, apoyar y denunciar.
3-Movimientos sociales, Partidos y Sindicatos de todo el mundo están obligados a tomar posición e incitar a la acción solidaria en defensa de la democracia, la soberanía y la justicia social (Petro diría “en defensa de la vida”).
4-La Conferencia Internacional Antifascista que se desarrolló del 20 al 26 de marzo pasado en Porto Alegre-Brasil, debe ser coherente con su voluntad expresa de “la encarnación de las ideas en amplias alianzas con fuerte sustrato organizativo”. Volverá a reunirse en el próximo otoño, parece ser. Quizá debe repensar fechas y emplazamiento..
Si ha tomado nota de las fragilidades de los Foros Sociales Mundiales debe combinar lo discursivo con propuestas en todos los países posibles, propuestas que movilicen y organicen al máximo frente a los “fascismos que vienen”, como está ocurriendo ya en Colombia. Esta fue su declaración final y tiene que ser una guía para la acción: «Declaración de Porto Alegre: Unidad contra el fascismo y por la soberanía de los pueblos»

* Artista plástico, activista desde la España Vacía y miembro de la asamblea de redacción de LoQueSomos.
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Diré que me preocupa que no haya comentarios ante una agresión de envergadura como la habida en Colombia que repite «a lo bestia» los mafiosos cortocircuitos del sionismo en ultimas elecciones municipales en Francia… O la invalidación de las elecciones en Rumania, porque el resultado «no convenía» a la jefatura (mafiosa) de la Unión Europea.
… Seguiremos en Resistencia! Pero es una pena no tener eco.
Muy oportuno y justo tú artículo, Acacio. Aún no se ha posesionado y ya están haciendo de las suyas. El último discurso de De la Espriella es pura declaración de Guerra Total. La sangre va a volver a correr a raudales en Colombia y a la izquierda no le va a quedar sino volver al monte o exiliarse. Es el proyecto paramilitar que el llamado Establecimiento ha querido imponer siempre en Colombia. Pobre Colombia!