Exigen recuperar el Patio de los Naranjos como espacio público y gratuito
Por Cecilia Remis
La formación andaluza, Adelante Andalucía, registra una PNL para revertir la privatización de un enclave histórico, cerrado al público desde 1992 e inmatriculado por la Iglesia en 2010. Exigen garantizar el acceso libre que marca la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía.
Una reivindicación histórica contra la privatización del patrimonio
El grupo parlamentario de Adelante Andalucía ha dado un paso firme en la defensa del patrimonio como bien común. Ha registrado una Proposición No de Ley (PNL) en la comisión de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte del Parlamento andaluz para que el Patio de los Naranjos de la Catedral de Sevilla recupere su «uso público gratuito». Una iniciativa que busca revertir décadas de expolio ciudadano sobre uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, convertido en un recinto de pago y controlado por el Cabildo catedralicio.
La propuesta no se queda en una simple declaración de intenciones. El texto insta al Gobierno de la Junta a «realizar las acciones necesarias» para devolver el patio a la ciudadanía. Además, exige al Ejecutivo andaluz que vele por el cumplimiento del artículo 14 de la Ley 14/2007, de Patrimonio Histórico de Andalucía, que garantiza la visita pública y gratuita a los Bienes de Interés Cultural (BIC). Para Adelante, el actual sistema de taquilla y control de acceso «desincentiva la visita de la ciudadanía» a un espacio que, por su carácter universal y su declaración como Patrimonio Mundial de la Unesco, debería estar abierto a todas las personas.
De espacio vecinal a negocio eclesial: una cronología de la apropiación
La exposición de motivos de la PNL reconstruye cómo se ha consumado esta privatización. El Patio de los Naranjos «ha sido, a lo largo de los siglos, un espacio público para uso y disfrute de la ciudadanía», recuerda el texto. Sin embargo, en 1992 fue cerrado al público con la excusa de la exposición ‘Magna Hispalensis’, en el marco de la Expo del 92. Lo que parecía una medida temporal se convirtió en permanente. En 2006, el Ayuntamiento de Sevilla, entonces gobernado por el PSOE, modificó el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y cambió la calificación del enclave a «equipamiento privado», allanando el camino para la apropiación eclesiástica.
El golpe definitivo llegó en 2010, cuando el Patio de los Naranjos, junto a la Giralda, fue inmatriculado por la Iglesia como «dependencias anexas» de la Catedral. Esta figura legal, heredada del franquismo, permitió al Arzobispado inscribir el bien a su nombre sin necesidad de presentar un título de propiedad previo, amparándose en una simple certificación eclesiástica. Un mecanismo que la propia Iglesia ha utilizado de forma masiva en España para hacerse con el control de miles de bienes que históricamente fueron públicos.
La PNL: mesa de trabajo y reversión de la inmatriculación
La iniciativa de Adelante Andalucía no se limita a pedir la apertura del patio. Plantea tres ejes de actuación concretos. El primero, como se ha señalado, instar a la Junta a recuperar el uso público gratuito. El segundo, velar por el cumplimiento de la ley de patrimonio andaluza. Y el tercero, y quizás el más ambicioso, constituir una mesa de trabajo conjunta entre la Consejería de Cultura, el Ayuntamiento de Sevilla, el Cabildo de la Catedral y las plataformas ciudadanas en defensa del patrimonio. El objetivo de este órgano sería garantizar el uso público del Patio de los Naranjos y, además, «comenzar los trabajos para la reversión de su inmatriculación».
Es decir, no solo se pide abrir la puerta, sino deshacer el entramado legal que permitió su apropiación. Para el grupo que lidera José Ignacio García, «es precisamente por este carácter universal por lo que el Patio de los Naranjos debe recuperar el uso público, para que los andaluces puedan disfrutar del uso social y comunitario de este espacio históricamente abierto a la ciudad de Sevilla». Una reivindicación que choca frontalmente con la postura del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, quien en 2024 defendió que el espacio «se puede visitar y contemplar» acreditando la condición de residente, y justificó su cierre nocturno para evitar «botellones». Un argumento que, para las plataformas ciudadanas, no es más que una excusa para mantener el control sobre un espacio que pertenece al pueblo.
El patrimonio como campo de batalla política
Esta PNL se enmarca en una lucha más amplia por la defensa del patrimonio público frente a la privatización y el control eclesiástico. No es un caso aislado. En toda España, plataformas ciudadanas como ‘Recuperando’ denuncian la existencia de miles de bienes inmatriculados irregularmente por la Iglesia. La batalla por el Patio de los Naranjos es, por tanto, un símbolo. No se trata solo de un patio con naranjos y una fuente, sino de la legitimidad democrática para decidir sobre lo común. Mientras el Parlamento andaluz debatirá la propuesta, la ciudadanía sigue esperando poder cruzar una puerta que se les cerró hace más de tres décadas.
– Plataforma en defensa del Patrimonio de Sevilla.
⇒ Inmatriculaciones de la Iglesia: Todo lo que debes saber en LoQueSomos, clic aquí
#ElSantoRobo #IglesiaEstadoAsuntoSeparado
#Inmatriculaciones #Latrocínio #ADesinmatricular
Comparte, tus amig@s lo agradecerán…
Mastodon: @LQSomos@; Friendica: Loquesomos;
UpScrolled: @LQSomos; Telegram: LoQueSomosWeb;
Bluesky: LQSomos; Facebook: LoQueSomos;
Instagram: LoQueSomos; WhatsApp: LoQueSomos;
Youtube: @LoquesomosAudiovisual
