El Pacto Histórico de Petro se consolida como primera fuerza en el Congreso y relanza a Cepeda a la Presidencia
Por Javier Sáenz Munilla*
Colombia votó el domingo en las elecciones para la renovación del Congreso. Y también en las consultas interpartidistas, las primarias para elegir a los respectivos candidatos a la Presidencia de la República, en las elecciones que se celebrarán el 31 de mayo, en primera vuelta.
En ambas votaciones, podemos decir que la coalición del Pacto Histórico, que llevó a Gustavo Petro a ser el primer presidente de izquierdas de la historia de Colombia, se consolida como una fuerza clara de poder, se afianza tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, al obtener la mayor votación en ambas cámaras de la historia y logra imponer como candidato unitario de la izquierda a la Presidencia a Iván Cepeda; una victoria cuando menos heroica pues se produce sin que el vencedor participara en esta elección. Algo que explicaré más adelante.
Se acabó el Frente Nacional
Cuando, tras el llamado periodo de ‘La Violencia’, liberales y conservadores decidieron poner fin a sus enfrentamientos, en el denominado Pacto de Benidorm, rubricado en la población alicantina en 1958, conformar el Frente Nacional y repartirse en adelante el poder, de tal forma que ganara quien ganara, siempre habría ministros del otro partido en el gobierno, comenzó una larga etapa de bipartidismo que, claramente acabó con el triunfo de Gustavo Petro y el Pacto Histórico hace cuatro años. Estas elecciones vienen a poner fin definitivo a ese predominio de conservadores y liberales. Como media Colombia no cabía en sus estrechos planteamientos, tuvo que echarse al monte y así fue como fueron naciendo las guerrillas. Se acabó la llamada “Violencia” pero siguió, hasta hoy, la guerra.

Y no es que conservadores y liberales fueran tan distintos. Fue y sigue siendo muy celebrada la frase que el gran periodista francés especializado en Latinoamérica, Marcel Niedergang, a quien conocí en Haití como enviado del diario Le Monde, quien en su libro “Las 20 Américas latinas” escribió : “La única diferencia entre un liberal y un conservador en Colombia es que unos van a misa de ocho y los otros a misa de diez”
Iván Cepeda, en cabeza
El que será candidato a la Presidencia de Colombia por el Pacto Histórico, Iván Cepeda, tiene una popularidad del 50% y un 40% de intención de voto. Es el primer situado, con diferencia. Aunque, de aquí a mayo, ese predominio puede variar. No debe asegurarse su triunfo, de ninguna manera, en la primera vuelta, se vaticina una elección muy reñida y con toda probabilidad será necesaria una segunda vuelta el 21 de Junio. Ni siquiera puede darse por hecho que Cepeda, un gran líder de la izquierda por su destacada participación en la lucha por la paz y en la firma de los acuerdos de La Habana así como por su defensa de las víctimas del conflicto como presidente de Movice, pase a la segunda vuelta, aunque hoy por hoy es un claro aspirante.
De momento ha logrado quedarse como único candidato del Pacto Histórico, tras estas elecciones en las que, como ya dije, no participaba. Y esto se explica por la derrota de Roy Barreras quien, habiendo ganado por la izquierda en la consulta partidista del domingo, logró apenas 600.000 votos, muy por debajo de lo que logró Cepeda en las primarias del Pacto Histórico celebradas el año pasado.
En una sucia maniobra que podemos calificar de Lawfare, el Centro Nacional Electoral prohibió a Iván Cepeda concurrir a la consulta interpartidista del domingo, al considerar que ya había sido proclamado por las primarias de su formación. El candidato Roy Barreras pretendía lograr suficientes votos para ser también candidato, con lo que la izquierda no se habría presentado unida a las presidenciales de Mayo. Petro llamó a sus seguidores a no votar en estas primarias del pasado domingo. Y su gente le hizo caso. Y así, mientras la votación para el Congreso logró una altísima participación, en la consulta interpartidista fue bajísima, de apenas un 20%. Así es que Cepeda, ganó su elección sin acudir a la misma.
La derecha y la extrema derecha, divididas
La otra cosa destacable en estas elecciones, ha sido el gran éxito de la candidata del Centro Democrático, la senadora Paloma Valencia, vencedora en las primarias del partido uribista con 3 millones de votos, casi el 50%. Pilar Valencia goza del apoyo del expresidente Álvaro Uribe, destacado narco-paramilitar y asesino, cuyo partido presentaba con esta candidata un perfil digamos menos ultra. El gran triunfo de Valencia apaga la candidatura del fascista y homófobo Abelardo de la Espriella.
Y por cierto, el ex Uribe, que se presentaba al senado en un puesto algo retrasado, no ha logrado el 3% de los votos necesario y se queda fuera de la cámara.
Pero aunque la senadora Valencia es ya la candidata más destacada de la derecha, no es la única. Y hay que destacar el buen resultado de Juan Daniel Oviedo, segundo en las primarias con un millón de votos, quien con su perfil centrista puede lograr arañar entre 4 y 5 millones de votos con esa tendencia que se calculan existe en el electorado colombiano.
Y a ellos hay que sumar las candidaturas de los partidos Liberal, Conservador, Alianza Verde, Partido de la U y Cambio Radical.
De nuevo, una mujer para la vicepresidencia
Iván Cepeda ha designado ya como candidata a la Vicepresidencia de Colombia, a una mujer, la senadora indígena Aida Quilcué, de 53 años. Una lideresa del Consejo Regional Indígena del Cauda quien, como ha dicho Cepeda al presentarla “es representante de una tradición de resistencia y lucha social”. Está en la estela de la aun vicepresidenta Francia Márquez, quien también es caucana.
Pilar Valencia, otra caucana, se ha apresurado a elogiar a su rival de la izquierda, la senadora Quilcué. Aunque entre ambas la distancia es enorme. La señora Valencia pertenece a la élite de Popayán, la capital del departamento del Cauca y por sus ideas, una mujer no muy indigenista. Valencia propuso en 2015 dividir el departamento caucano en dos mitades; una para los indígenas y otra para blancos y mestizos.
Triste muerte de Comunes
El Partido Comunes fue fundado por la dirección de las FARC, al disolverse el movimiento guerrillero tras la firma de los Acuerdos de paz de La Habana. En esos acuerdos se concedían 10 curules, 10 puestos en el Congreso, 5 en cada cámara, a exmiembros de las FARC sin necesidad de concurrir a elecciones. Se trataba de propiciar la incorporación a la lucha política de quienes dejaban la lucha armada. Esa concesión tenía un límite de tiempo, que acabó este domingo. Los Comunes no lograron el 3% necesario y se quedan fuera del parlamento de Colombia. Con ello pierden también la ´personería jurídica´, lo que supone su muerte, que es una mala noticia para quienes apostaron por la paz.
* Periodista especializado en Internacional. Miembro del Colectivo editorial de LoQueSomos. @pepitorias
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He tenido varios errores, que me corrige un amigo colombiano. No fueron elecciones de mitaca sino de todo el Congreso (ese tipo legislativas de medio término ya no existen. Sí existían cuando yo vivía en Colombia) y Petro fue elegido hace 4 años; no hace 6, como yo escribo. Pido disculpas.